La decisión de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de autorizar el paso de diez principios activos de venta bajo receta a venta libre generó preocupación entre los farmacéuticos de Santa Fe, quienes sostienen que la medida incrementará la automedicación, reducirá la cobertura de las obras sociales y podría afectar la detección temprana de enfermedades.
La modificación fue oficializada mediante la Disposición 4714/2026, publicada en el Boletín Oficial. Desde el organismo nacional explicaron que los medicamentos alcanzados fueron utilizados durante al menos cinco años bajo receta sin registrar eventos adversos graves y que existen antecedentes similares en agencias regulatorias internacionales.
Sin embargo, desde el Colegio de Farmacéuticos de Santa Fe advirtieron que el cambio no está exento de riesgos.
«Hay un aparato publicitario muy importante detrás de los medicamentos de venta libre. Eso es un estímulo para el consumo de medicamentos y ningún medicamento es inocuo cuando uno lo ingiere», afirmó en EME la referente de la entidad, Alicia Caraballo.
Menos cobertura y mayor costo para los pacientes
Uno de los principales cuestionamientos apunta al impacto económico que tendrá la medida para quienes utilizan estos tratamientos de manera habitual.
Caraballo explicó que al pasar a la categoría de venta libre, los medicamentos dejan de contar con descuentos de obras sociales y empresas de medicina prepaga.
«Todos los medicamentos de venta libre dejan de tener cobertura en la seguridad social y eso significa un impacto directo en el bolsillo del paciente», remarcó.
Para la dirigente farmacéutica, la decisión no solo modifica la forma de acceso a los medicamentos, sino que también traslada mayores costos a los usuarios.
Riesgos de la automedicación
Desde el Colegio de Farmacéuticos sostienen que la presencia de un profesional sigue siendo fundamental para evitar el uso inadecuado de los medicamentos.
«Cuando un síntoma se repite, no se puede seguir tomando un medicamento simplemente para apagarlo. Tiene que haber un profesional que indique si puede continuar utilizándolo o si es necesario consultar al médico«, explicó Caraballo.
Como ejemplo, mencionó el caso de los inhibidores de la secreción gástrica, conocidos como «prazoles», que recientemente también pasaron a la venta libre.
«Esos medicamentos pueden enmascarar otros síntomas. El cuerpo nos está diciendo algo y la medicina actual se basa justamente en la detección precoz. Detectar una enfermedad a tiempo salva muchas vidas», sostuvo.
Dudas sobre los fundamentos de la medida
La ANMAT justificó la decisión señalando que los medicamentos incorporados a la venta libre presentan un perfil de seguridad comprobado y antecedentes favorables en otros países.
No obstante, Caraballo cuestionó ese criterio. «Que no existan reportes de efectos adversos no significa que no existan eventos adversos. Muchas veces los sistemas de salud tienen dificultades para registrar esa información», señaló.
También puso en duda que la liberalización contribuya a reducir el precio de los medicamentos.
«No creemos que pasar medicamentos a la condición de venta libre disminuya efectivamente su precio. Lo que sí hace es eliminar la cobertura de la seguridad social», afirmó.
La situación en Santa Fe
La representante del Colegio recordó además que, por la legislación vigente, la provincia mantiene un régimen propio para la dispensa de medicamentos.
«En Santa Fe estamos regulados por la Ley 2.287, que establece que todos los medicamentos deben dispensarse dentro de las farmacias», explicó.
En ese sentido, aclaró que la normativa nacional no modifica automáticamente el funcionamiento del sistema provincial y manifestó su expectativa de que ese esquema se mantenga.
Los principios activos que pasaron a venta libre
La disposición incorpora a la venta libre medicamentos elaborados con los siguientes principios activos:
- Trimebutina maleato.
- Levocetirizina diclorhidrato.
- Fexofenadina clorhidrato.
- Dimenhidrinato.
- Nafazolina clorhidrato y feniramina maleato (uso oftálmico).
- Olopatadina clorhidrato (uso oftálmico).
- Carboximetilcisteína.
- Cloruro de aluminio hexahidratado.
- Asociación de carbonato de calcio, tintura de árnica montana y nitrato de plata.
- Ivermectina tópica al 0,5 %.
En el caso de la ivermectina, la autorización alcanza únicamente a la presentación tópica en loción y no incluye comprimidos ni otras formulaciones de administración oral.






