El comercio minorista de la ciudad de Santa Fe volvió a cerrar un mes con resultados negativos. Según un relevamiento realizado por el Departamento de Investigaciones Económicas y Sociales (DIES) del Centro Comercial de Santa Fe, más del 80% de los comercios registró una caída real en sus ventas durante julio, al comparar la facturación con el mismo mes de 2025 y descontar el efecto de la inflación.
El estudio tomó como referencia una inflación interanual del 33,5%. A partir de ese parámetro, apenas el 17,6% de los comercios logró incrementar sus ventas por encima de la inflación y, por lo tanto, registrar un crecimiento real.
En el otro extremo, el 26,5% de los locales tuvo una facturación nominal superior a la del año pasado, pero por debajo del aumento general de precios, mientras que el 55,9% directamente vendió menos que en julio de 2025.
El escenario refleja las dificultades que todavía atraviesa el comercio santafesino para recuperar el nivel de actividad, en un contexto de consumo más selectivo y familias que priorizan sus gastos.
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Julio tampoco logró superar a junio
La comparación con el mes anterior tampoco mostró señales claras de recuperación.
El 51,4% de los comerciantes consultados afirmó que vendió menos durante julio que en junio. En tanto, el 42,9% registró una mejora mensual y el 5,7% sostuvo prácticamente el mismo nivel de ventas.
Entre los principales factores que explican el comportamiento aparecen la cautela de los consumidores, la falta de fechas especiales que impulsen el movimiento comercial, las vacaciones de invierno y el crecimiento de las compras realizadas a través de canales digitales.
La situación también se refleja en la rentabilidad. El 60% de los comerciantes consultados calificó como regular el resultado obtenido durante julio, mientras que el 20% lo consideró bueno y apenas el 5,7% lo evaluó como muy bueno.
Los costos fijos siguen condicionando al sector
A la caída de las ventas se suma el peso de los costos que deben afrontar los comercios para mantener sus estructuras.
En materia de alquileres, el 63,6% de los locales relevados señaló que ese gasto representa hasta el 15% de sus ventas. Para otro 27,3%, la incidencia alcanza hasta el 20%.
El dato adquiere relevancia en un contexto en el que los comerciantes deben afrontar, además, salarios, servicios, impuestos, cargas sociales y otros costos operativos mientras la demanda continúa contenida.
El comercio electrónico gana cada vez más espacio
El cambio en los hábitos de consumo también obliga a los comercios tradicionales a adaptarse.
El relevamiento mostró que el 60,4% de los locales combina actualmente la atención presencial con diferentes canales digitales, entre ellos redes sociales, sitios web, marketplaces y plataformas como Mercado Libre.
Por su parte, el 29,8% continúa trabajando exclusivamente mediante el canal físico, mientras que casi uno de cada diez comercios todavía no vende por internet pero analiza incorporar canales digitales en el futuro.
La tendencia confirma que la venta online dejó de ser una alternativa complementaria para convertirse en una herramienta cada vez más relevante dentro de las estrategias comerciales.
Pese a la caída, hay expectativas de recuperación
El panorama actual contrasta con las expectativas que los comerciantes tienen para los próximos meses.
El 30,6% de los encuestados consideró que la situación económica de su comercio empeoró respecto del año anterior, mientras que el 58,3% afirmó que se mantuvo estable.
Sin embargo, al proyectar el escenario para los próximos doce meses, la mirada se vuelve considerablemente más optimista.
El 76,1% de los comerciantes espera que la situación económica de su negocio mejore durante el próximo año. En cambio, el 13,3% proyecta un empeoramiento y el 10,6% considera que permanecerá sin cambios significativos.
Los números reflejan así una realidad de contrastes: el comercio santafesino todavía no consigue recuperar el volumen de ventas y continúa enfrentando un consumo cauteloso, pero una amplia mayoría del sector confía en que la actividad pueda comenzar a mejorar durante los próximos meses.





