El padre Tadeo Giza, representante de la Congregación del Verbo Divino en la ciudad de Esperanza, comparte cada domingo un breve y reflexivo mensaje en EME, ofreciendo una visión espiritual desde la Iglesia Católica.
Para introducir su mensaje, el sacerdote recuperó una reflexión publicada en el 2020, que cuestionaba la falta de espacios destinados a hablar de cuestiones esenciales de la vida, como la paz, la armonía, el equilibrio interior, la educación de los hijos y los valores necesarios para una convivencia social saludable.
A partir de allí, sostuvo que muchos de los problemas actuales no son producto de la casualidad y cuestionó la idea de que el progreso científico y tecnológico, por sí solo, pueda resolver las dificultades de la humanidad. “La razón humana sola no tiene capacidad para ofrecer la felicidad plena, no tiene capacidad de percibir el sentido y la finalidad de las cosas”, afirmó.
El Padre Tadeo también manifestó su preocupación por las desigualdades sociales, las injusticias y el deterioro ambiental. En ese sentido, advirtió que el desarrollo material no necesariamente se traduce en una vida mejor y llamó a recuperar una mirada que contemple al ser humano en todas sus dimensiones.
En esa línea, remarcó que la tarea evangelizadora no puede quedar exclusivamente en manos de quienes enseñan catequesis. “Si la comunidad no evangeliza, si la familia no evangeliza, todo lo demás está condenado al fracaso rotundo”, sostuvo. Y resumió su planteo con una frase central: “Ninguna comunidad puede enseñar lo que no vive, lo que no ama”.
Escuchá la Reflexión Domincal del Padre Tadeo:
Los Misioneros del Verbo Divino
La Congregación de los Misioneros del Verbo Divino, conocida como verbitas, fue fundada el 8 de septiembre de 1875 por Arnoldo Janssen en Steyl, Holanda, con la misión de formar y enviar misioneros Ad Gentes, respondiendo al mandato evangélico de «Vayan y anuncien y que todos se hagan mis discípulos» (Mt. 28,16).
Actualmente, la congregación cuenta con más de 6000 misioneros que operan en 80 países de los cinco continentes. En Argentina, los Verbo Divino están presentes desde 1889 y desempeñan su labor misionera en tres regiones: Este (Misiones y Chaco), Sur (Buenos Aires, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba).





