Fein: “Hubo una desatención del gobierno nacional hacia Rosario”

La intendencia de Mónica Fein estuvo atravesada por constantes recortes de presupuesto en una situación sumamente dura. Los ajustes en el transporte y la eliminación del Fondo Sojero llegaron en medio de una situación social compleja donde los programas de Nación para calmar un poco el desempleo y la falta de comida nunca aparecieron. La demanda de salud creció y también la de ayuda social en un momento en el que la clase media se fue desarmando y las necesidades fueron cada vez mayores. La pudieron pilotear y para la nueva gestión quedan muchas obras por terminar.

—¿Cuál es el balance que hace después de 8 años de gobierno?

—Es positivo porque la ciudad no paró y porque no hubo ningún barrio de Rosario que no tuviera una transformación. Me siento más que contenta de haber podido hacer cloacas en 39 barrios, que 35 estén en el Plan Abre, hacer 5 avenidas y 17 obras hidráulicas. Mejoramos los espacios públicos y la salud, con el parto respetado por ejemplo. Hicimos mucho en cultura: modificamos al anfiteatro y terminamos la Biblioteca Argentina. Estoy satisfecha por estos años de gestión y tengo una lista de cosas que hay que hacer que se la voy a dejar a Pablo Javkin.

—¿Qué cosas considera que quedaron en el camino?

—El proyecto del bajo Saladillo, Mangrullo. Es una obra de transformación para toda esa zona. Espero que Pablo pueda realizarla. Dejamos un montón de obras en construcción. Esta es una ciudad que no para, donde se puede mirar para atrás y decir “hicimos mucho” y mirar hacia adelante y decir todo lo que falta.

—¿De qué forma afectaron los recortes que desde Nación hicieron al municipio?

—Los gobiernos locales venimos haciéndonos cargo cada vez de más cosas por la cercanía. Porque el vecino me ve y naturalmente me reclama, lo que implica que una se haga cargo de más cosas. Pero el gobierno de (Mauricio) Macri fue debilitando los recursos de las provincias y de los municipios. A nosotros, en medio de un presupuesto, nos sacó el Fondo Federal Solidario. El tema del transporte fue el más grave, creo que para todo el país. El 30 de diciembre se vencen los subsidios que nos quedaron. Perdimos recursos en el transporte. Hubo falta de inversión de obras y en Rosario particularmente el gobierno nacional estuvo ausente. El ícono es el Monumento Nacional a la Bandera, una obra que se podría haber hecho en un año y hoy ya van tres y todavía no terminaron. Una obra que en términos económicos es una avenida. Además, no hubo inversiones en problemáticas que tiene la ciudad. Hubo una desatención del gobierno nacional a Rosario. Sí pudimos combinar con el gobierno provincial por ese 15 por ciento que reclamó la provincia.

—¿Cómo ve el futuro?

—Los que estamos en política somos optimistas, porque si no lo pensáramos así no participaríamos en la construcción de una sociedad más justa. Creo que el futuro es de mucha lucha. Porque lamentablemente la desigualdad no sólo que no ha sido derrotada, sino que en muchos casos se ha incrementado y esa desigualdad social es el motivo que nos debe llevar a todos a luchar. Soy optimista porque hemos aprendido a luchar y a hacer gobiernos transformadores.