Falleció Mario Pereyra, un ícono de la radiofonía argentina

Tenía 77 años y se encontraba internado desde el pasado 13 de octubre por coronavirus junto a su esposa en el Instituto Modelo de Cardiología de la ciudad de Córdoba. 


El consagrado conductor de radio y director artístico de Cadena 3, Mario Pereyra, murió este domingo luego de permanecer internado por más de 15 días afectado por un cuadro de Covid-19.

Su esposa Estela, y madre de sus hijos, en tanto, se encuentra aún internada en el Instituto Modelo de Cardiología de la ciudad de Córdoba producto de Covid-19.

Fue un promotor incansable de los artistas argentinos, descubridor de talentos e impulsor de vertientes novedosas de la cultura nacional.

Mario Pereyra nació el 20 de julio de 1943 y fue galardonado con un Premio Konex en 2017, uno de los galardones más preciados en el mundo del periodismo. Cursó el bachillerato en el Colegio Don Bosco de San Juan, su ciudad natal e inmediatamente empezó su trabajo en radio.

Ingresó a Radio Colón y luego se dieron actuaciones sucesivas en Radio Sarmiento (San Juan), Radio de Cuyo (Mendoza), migrando en 1983 a la Ciudad de Córdoba para producir un fenómeno de liderazgo de audiencia radial en el prime time que mantiene hasta hoy.

Hombre polémico, fiel a sus verdades, defensor de la República y de los valores democráticos, en 1990 se integra como accionista de Radiodifusora del Centro S.A. y asume la Dirección Artística y el rol de impulsor del proyecto que, a partir de LV3 Radio Córdoba, evoluciona a la conformación de la Cadena 3 Argentina.

Esta singular red de emisoras, que cubre e integra a los argentinos en todo el territorio del país, se constituyó en el primer medio de cobertura nacional generado y conducido desde el interior.

Amigo de las personalidades más encumbradas de la música y de las figuras que reconstruyeron la democracia. Hombre sin fatigas, creativo, y que amó como nadie a la radio, su lugar en el mundo en este mundo.

Sus restos serán cremados en un ceremonia estrictamente privada y familiar. No habrá velorio ni ceremonia alguna.