Cambios en el microbioma intestinal se asocian con el lupus eritematoso sistémico

El entendimiento de esta relación aportaría claves para futuras investigaciones. Cómo llegaron a la conclusión.


El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunitario se dirige a los tejidos del cuerpo, provocando una inflamación generalizada y afectando a múltiples órganos, como el riñón y el cerebro.

“Es la condición más severa de la enfermedad. Si bien no tiene una causa contundente, la hipótesis es que el origen está en una combinación de factores genéticos y ambientales. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, 9 de cada 10 pacientes con lupus son mujeres, aunque cualquier persona lo puede padecer”, explica a Con Bienestar Amanda Ríos (MN 59.758), dermatóloga del Hospital San Juan de Dios y especialista en colagenopatías.

Ahora, un equipo de investigación de la Universidad de Osaka, en Japón, perfila exhaustivamente las asociaciones entre esta enfermedad y el microbioma intestinal alterado en estos pacientes, de acuerdo al informe publicado en Annals of the Rheumatic Diseases.

“Pudimos mostrar cambios distintivos en el microbioma intestinal de los pacientes con LES, ya que descubrimos que dos especies de estreptococos, Streptococcus anginosus y Streptococcus intermedius, aumentaban significativamente en el microbioma intestinal de los pacientes con LES”, afirmó el autor principal, Yoshihiko Tomofuji, de la Universidad de Osaka.

Microbioma intestinal

El intestino humano sano contiene miles de millones de microorganismos que son esenciales para el funcionamiento normal. Protegen contra los patógenos, ayudan en el metabolismo de los alimentos y también pueden afectar a la respuesta inmunitaria. Se relacionan varias enfermedades con alteraciones de las bacterias intestinales que conducen a un desequilibrio o “disbiosis”, incluidas las afecciones autoinmunes.

El equipo aisló el ADN del microbioma intestinal mediante muestras fecales y luego utilizó una máquina de secuenciación de nueva generación para llevar a cabo la secuenciación shotgun del metagenoma.

“Se trata de una técnica que permite secuenciar todos los genes presentes en una muestra compleja fragmentando todos los genomas, secuenciando los fragmentos cortos y volviendo a ensamblar las secuencias”, reseña el documento publicado en BMJ.

Al recoger muestras tanto de pacientes con LES como de personas sanas, pudieron evaluar exhaustivamente la relación entre el microbioma intestinal y el LES. “Pudimos mostrar cambios distintivos en el microbioma intestinal de los pacientes con LES –afirma el autor principal, Yoshihiko Tomofuji–, ya que descubrimos que dos especies de bacterias ‘Streptococcus’, ‘Streptococcus anginosus’ y ‘Streptococcus intermedius’, aumentaban significativamente en el microbioma intestinal de los pacientes con LES”.

La conclusión

“Nuestro análisis reveló interacciones entre el microbioma y el huésped mediadas por el metaboloma –explica el autor principal, Yukinori Okada–. Una molécula concreta conocida como acilcarnitina tenía una correlación positiva con la bacteria asociada al LES”.

Se sabe que la acilcarnitina induce la inflamación y, por tanto, podría actuar potencialmente como desencadenante de la sobreactivación del sistema inmunitario que se observa en el LES.

Esta investigación revela por primera vez el paisaje microbiano específico de los pacientes con LES, contribuyendo a la comprensión de la relación entre el microbioma intestinal y el LES y proporcionando recursos útiles para futuras investigaciones.

Fuente: TN/Con Bienestar