La sede del Correo Argentino en la ciudad de Santa Fe se encuentra en un estado de máxima tensión. Tras una semana marcada por la recepción de telegramas, la cifra de trabajadores despedidos en la capital provincial ascendió a 53, sumándose a los más de 400 casos registrados en todo el país.
El gremio inició medidas de fuerza frente al edificio de calle Mendoza (ex Falucho) y Rivadavia, denunciando que los despidos no tienen sustento técnico ni operativo, ya que la carga de trabajo ha aumentado tras los primeros recortes de la empresa.
El duro testimonio de Germán
Uno de los momentos más tensos de la jornada fue el relato de Germán, un empleado con 15 años de antigüedad que recibió su telegrama esta semana. Su testimonio refleja el sentir de cientos de familias:
«Es un trabajo que uno aprende a querer, se siente parte de la empresa. Duele un montón que te suelten la mano así».
Germán explicó que el conflicto de base es salarial, con sueldos que rondan los 700.000 pesos, cifra que consideran insuficiente. Según su relato, los despidos parecen ser una represalia ante el estado de alerta y las asambleas que venían manteniendo.
Frases destacadas del conflicto:
- «La empresa no tiene excusa: nunca se dejó de trabajar, al contrario, se empezó a trabajar más de lo que se debe».
- «Estamos viviendo con el corazón en la mano, porque nadie sabe cuándo le va a tocar ni quién será el próximo».
- «Con algo tan digno como un salario, si no se puede discutir, esa es la base de todo».
Medidas de fuerza
Ante la falta de respuestas y la negativa de la empresa a abrir paritarias, el sindicato, encabezado por Néstor Velotti y Nicolás Carti, confirmó que el próximo lunes y martes habrá paro total. Las asambleas permanentes continuarán en la puerta del correo a la espera de una conciliación o la reincorporación de los cesanteados.





