María Paz Lattanzi, la mujer acusada de ejercer ilegalmente como psicóloga en Santa Fe, recuperó la libertad este viernes por disposición judicial, aunque seguirá vinculada a la causa penal en su contra. La resolución fue tomada en una audiencia encabezada por el juez Nicolás Falkenberg, a partir de un acuerdo entre la fiscal Rosana Peresín y la defensa.
Como condición para transitar el proceso en libertad, la imputada deberá fijar domicilio, designar un guardador, presentarse cada 15 días ante el Ministerio Público de la Acusación y cumplir con una caución personal de 10 millones de pesos. Además, se le prohibió acercarse a los lugares donde trabajó y desarrollar cualquier actividad relacionada con el arte de curar.
Durante la audiencia, la Fiscalía amplió la imputación y precisó que el monto de las estafas atribuidas supera los 10 millones de pesos. Según se informó, la acusada habría engañado a dos centros de día, un geriátrico y al menos a una paciente particular, cobrando por tareas profesionales para las que no tenía título habilitante.
De acuerdo con la investigación, Lattanzi realizaba acompañamientos, confeccionaba historias clínicas, elaboraba diagnósticos y atendía pacientes en distintos espacios de salud. En uno de los centros de día, se estima que solo durante 2026 llegó a realizar diagnósticos a por lo menos 40 pacientes.
La pesquisa también detectó que brindó atención a una adolescente que posteriormente debió ser asistida en el Hospital Cullen, un dato que agravó la preocupación de los investigadores sobre las consecuencias de su accionar.
En cuanto a su formación académica, la Fiscalía sostuvo que la mujer solo aprobó cuatro materias de las 45 que integran la carrera de Psicología en la Universidad Católica de Santa Fe, pese a que se presentaba como graduada desde 2019. Para acreditar esa supuesta condición profesional, utilizaba un diploma falso y se promocionaba en redes sociales y plataformas de salud mental como si fuera licenciada en Psicología.
Entre los elementos secuestrados durante la investigación figuran agendas personales, informes de diagnósticos y planillas de pacientes, documentación que ahora forma parte de la causa. La imputación incluye delitos de uso de documento falso, usurpación de título, arrogación de títulos profesionales, estafas reiteradas y ejercicio ilegal del arte de curar.





