Un clima de profunda indignación y desamparo se vivió en la intersección de las calles Juan de Garay y San Martín, pleno microcentro de la ciudad de Santa Fe.
Clientes autoconvocados de la firma Pilay montaron una protesta frente a las puertas de la sede corporativa tras constatar que, pese a completar planes de hasta 240 cuotas ordinarias y aguinaldos obligatorios, la firma posterga las entregas por más de una década o modifica unilateralmente los lugares de radicación geográfica.
Las principales quejas apuntan a un presunto quiebre contractual de las condiciones pactadas. Según denunciaron públicamente los damnificados, los contratos originales estipulaban adjudicaciones dentro del macrocentro o el área comprendida por los bulevares santafesinos. Sin embargo, al finalizar sus obligaciones financieras, reciben notificaciones vía correo electrónico que los derivan a futuros desarrollos urbanísticos en Santo Tomé, específicamente en el predio «Santomás Pueblo Verde», donde las obras ni siquiera han comenzado y los plazos proyectados se extienden insólitamente hasta el año 2034. El malestar se replica con idéntica matriz de conflicto en la localidad de Rosario.
La voz de los damnificados
Walter Villa (Ahorrista afectado):
«Yo me siento estafado, mi familia se siente estafada porque pagamos durante 20 años… y hoy me encuentro con que salí adjudicado y me mandan a Santo Tomé, donde yo pagué dentro de los bulevares, y me designaron para el 2034 en el cual yo no tengo nada firmado… Ellos son millonarios, nosotros somos clase media laburante.»
Cristina Salimari (Compró 10 años juntos):
«El contrato que yo firmé y que todos firmamos era por la entrega de un departamento ubicado en el radio del macrocentro de la ciudad de Santa Fe. Cuando terminé de pagar, me mandaron un email… diciéndome que había sido adjudicada en un departamento en las afueras de Santo Tomé, en un lugar, San Tomás, Pueblo Verde, donde todavía ni siquiera han empezado a construir. Eso no es lo que yo compré.»
Javier Godoy (Terminó su plan en 2023):
«En el 2023 terminé de pagar todo mi plan, 240 cuotas más 40 aguinaldos. Y nada, realmente nos vendieron una estafa… Fui a Defensa del Consumidor. En Defensa del Consumidor cajonearon mi causa. Logré volver, gracias al director me reiniciaron la audiencia y me prometieron un departamento en San Jerónimo frente al supermercado Dar. Y ahora mi abogada… me dijo que como yo no vine a Pilay a firmar ningún derecho o reclamo, cayó toda la audiencia.»
Testimonio anónimo (Paciente trasplantado con vivienda única):
«El año pasado terminé de pagar mi plan de 240 cuotas y me quieren entregar dentro de 7 años en San Tomás… No cumplen el contrato que ellos mismos hicieron, no cumplen el radio. He mandado mail para pedir información, nunca me han respondido… Lo único que han hecho es llamar a la policía a ver si nos amedrenta un poco.»
Falta de respuestas
Los ciudadanos movilizados lamentaron la total ausencia de un canal formal de diálogo por parte de las autoridades de Pilay. Afirman que la empresa no proporciona compromisos por escrito y recurre a la fuerza policial para dispersar los legítimos reclamos de los trabajadores. Las familias evalúan avanzar de manera conjunta hacia una inminente judicialización masiva.





