La preocupación sanitaria crece en África luego de que organismos internacionales advirtieran sobre el avance del brote de ébola detectado en el este de la República Democrática del Congo, que ya se extendió a Uganda y mantiene en estado de vigilancia a al menos diez países del continente.
La advertencia fue realizada por Africa CDC, cuyo director general, Jean Kaseya, señaló que el brote debe ser considerado un problema regional debido al intenso movimiento de personas a través de las fronteras africanas.
Entre los países considerados de “alto riesgo” aparecen Angola, Burundi, República Centroafricana, República del Congo, Etiopía, Kenia, Ruanda, Sudán del Sur, Tanzania y Zambia.
Uganda confirmó nuevos casos

En paralelo, Uganda informó tres nuevos contagios, elevando a cinco el total de casos registrados en su territorio desde mediados de mayo, cuando comenzó a detectarse la expansión vinculada al brote originado en el Congo.
Según detallaron las autoridades sanitarias, los nuevos pacientes son un conductor, una trabajadora de la salud y una mujer congoleña, todos relacionados con la cadena de transmisión proveniente de la RDC y actualmente bajo seguimiento médico.
Mientras tanto, las autoridades reforzaron el rastreo de contactos y pidieron calma a la población ante el temor de una expansión más amplia de la enfermedad.
La OMS elevó el nivel de riesgo
La situación llevó a la Organización Mundial de la Salud a declarar la emergencia de salud pública de importancia internacional y a elevar el nivel de riesgo en la República Democrática del Congo a “muy alto”.
De acuerdo con los últimos reportes, el país africano acumula cerca de 750 casos sospechosos y 177 muertes también sospechosas relacionadas con el brote.

El foco principal se encuentra en la provincia de Ituri y está asociado a la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante menos frecuente para la que actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento específico.
Especialistas advirtieron además que esta cepa puede alcanzar una tasa de letalidad de hasta el 50 %, aumentando la preocupación internacional por la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios de la región.
Reuniones de emergencia y temor por la propagación
Ante este escenario, funcionarios de salud de la República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur mantienen reuniones en Kampala para coordinar una estrategia conjunta que permita reforzar la vigilancia epidemiológica y mejorar la preparación regional.
Organismos internacionales señalaron que la rápida circulación transfronteriza, sumada a las limitaciones estructurales de los sistemas de salud de algunos países afectados, podría dificultar el control del brote si no se implementan medidas urgentes en las próximas semanas.





