El crecimiento de un club no siempre se mide por los resultados de un fin de semana. A veces, las señales más importantes están lejos del marcador: aparecen en los entrenamientos, en la cantidad de chicos que llegan cada tarde al predio, en las canchas que se llenan de ilusiones y en los proyectos que se construyen pensando en los próximos años.
Ese parece ser el camino que eligió Independiente de Santo Tomé.
Con una estructura que no deja de expandirse y una fuerte apuesta al desarrollo de juveniles, la institución atraviesa una etapa de reorganización y fortalecimiento deportivo. Así lo reflejó Víctor Ceballos, coordinador del fútbol del club, quien asumió este año el desafío de acompañar un proyecto que busca potenciar todas las categorías formativas.
«Me gusta formar jugadores. Siempre me sentí más identificado con el trabajo en inferiores y escuelitas que con dirigir una primera división», explicó. Esa visión fue la que impulsó la conformación de un cuerpo técnico joven, integrado por entrenadores y profesores que trabajan diariamente con los chicos desde las categorías más pequeñas hasta las juveniles.
Un predio que marca la diferencia
Uno de los aspectos más destacados de Independiente es su infraestructura. Quienes llegan al predio por primera vez suelen sorprenderse por sus dimensiones y comodidades.
La institución cuenta con una cancha principal y dos auxiliares con sistema de riego, además de otro campo de juego destinado actualmente al fútbol y amplios espacios para el trabajo físico. Un escenario que, según quienes lo recorren, se encuentra entre los más completos de la región.
El propio Gustavo Brandt, flamante entrenador del plantel superior, reconoció haber quedado impactado por lo que encontró al llegar al club.
Escucha la palabra de Victor Ceballos en EME Medios:
«Por ahí los que están todos los días no se dan cuenta de lo que tienen. Las instalaciones, el campo de juego y la forma de trabajar me sorprendieron para bien», sostuvo el DT, quien asumió recientemente tras la salida de Leandro Bortoloy.
Más de 300 chicos y una misma idea
La magnitud del proyecto se refleja también en la cantidad de futbolistas que forman parte de la institución. Entre escuelita, divisiones menores e inferiores, Independiente reúne actualmente alrededor de 300 jóvenes.
Cada categoría cuenta con una importante cantidad de jugadores, mientras que la escuelita continúa creciendo con el acompañamiento permanente de las familias.
Para Ceballos, el objetivo es claro: que la reserva y la primera división se alimenten cada vez más de futbolistas surgidos en el club.
Los resultados de las categorías formativas acompañan ese proceso. En los últimos meses, las divisiones juveniles han mostrado una evolución sostenida, consolidando un semillero que busca transformarse en el principal patrimonio deportivo de la institución.
La llegada de Brandt y un nuevo impulso
La incorporación de Gustavo Brandt representa otro paso dentro de la planificación deportiva. Con una extensa trayectoria como jugador y entrenador, especialmente en la Liga Departamental San Martín, el nuevo técnico llega con experiencia y una mirada integral sobre el desarrollo de los futbolistas.
Brandt encontró un plantel joven, integrado mayoritariamente por jugadores surgidos de las propias inferiores del club. Aunque reconoció que el equipo atraviesa un momento complejo desde lo deportivo, destacó el potencial humano y técnico del grupo.
«Hay material. Son chicos jóvenes, con condiciones, y con el tiempo van a adquirir la experiencia que hoy les falta», aseguró.
Escucha la palabra de Gustavo Brandt en EME Medios:
Además, el entrenador valoró el trabajo institucional que se viene realizando y dejó abierta la posibilidad de construir un proyecto a largo plazo, algo cada vez menos frecuente en el fútbol actual.
Soñar en grande
Mientras el primer equipo busca recuperarse en la competencia local, puertas adentro el objetivo va mucho más allá de la tabla de posiciones.
La meta inmediata es seguir fortaleciendo las inferiores y lograr que las categorías juveniles alcancen la Copa de Oro. Pero el horizonte es todavía más ambicioso: generar oportunidades para que los talentos del club puedan proyectarse hacia instituciones de mayor nivel y convertirse en una nueva vidriera para el fútbol santafesino.
Con infraestructura, una base sólida de juveniles y una conducción que apuesta por el trabajo formativo, Independiente de Santo Tomé continúa construyendo un proyecto que busca crecer desde abajo, convencido de que el futuro empieza mucho antes de llegar a Primera.





