Un estudio realizado por la Universidad de Campinas reveló que el calor extremo provoca en Brasil más del doble de muertes por enfermedades respiratorias que el frío. Según la investigación, el 4,27 % de los fallecimientos vinculados a afecciones respiratorias están asociados a altas temperaturas, mientras que el frío representa el 1,81 %.
El trabajo fue publicado en la revista científica PLOS Climate y analizó más de un millón de casos registrados entre 2010 y 2020 en 646 municipios brasileños. De acuerdo con los investigadores, las temperaturas extremas estuvieron relacionadas con aproximadamente el 6 % de las muertes respiratorias del período, lo que equivale a unas 66.000 personas fallecidas en once años, con un promedio cercano a las 6.000 muertes anuales.
El médico e investigador Guilherme Coelho, autor principal del estudio, remarcó el fuerte impacto sanitario que representan estos datos y advirtió sobre la necesidad de prestar mayor atención a las consecuencias del cambio climático en la salud pública.
Diferencias marcadas según la región
La investigación mostró que el impacto de las temperaturas extremas cambia considerablemente según la zona del país. En el norte amazónico, las altas temperaturas concentran el 12,5 % de las muertes respiratorias, mientras que en el noreste el porcentaje alcanza el 8,6 %.

En cambio, en el sur brasileño el escenario es diferente: allí cerca del 6 % de las muertes respiratorias se relacionan con el frío y solo el 1,5 % con el calor.
El estudio también expone lo que los especialistas denominaron la “paradoja del frío” en la Amazonia. En regiones tropicales, donde la población y las viviendas no están preparadas para bajas temperaturas, descensos considerados moderados en otras partes del país pueden tener consecuencias graves.
Uno de los ejemplos mencionados es Manaos, donde temperaturas inferiores a los 24 grados ya son percibidas como frías y generan un aumento de la mortalidad respiratoria.
Los adultos mayores, los más afectados
El informe señala que cerca del 75 % de las muertes respiratorias asociadas a temperaturas extremas corresponden a adultos mayores. Los investigadores explicaron que esto se debe al deterioro natural de la regulación térmica del cuerpo y a la mayor presencia de enfermedades crónicas en ese grupo etario.

Además, el estudio advierte sobre el crecimiento sostenido de las olas de calor en Brasil. Según datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales, en las últimas tres décadas la cantidad de días con olas de calor pasó de siete a 52 por año.
En algunas regiones del país, incluso, las temperaturas máximas promedio aumentaron hasta tres grados centígrados, profundizando la preocupación de especialistas por los efectos del calentamiento global sobre la salud de la población.





