Partidarios del expresidente boliviano Evo Morales anunciaron este lunes que intensificarán las protestas y bloqueos de rutas que mantienen desde hace semanas para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio de un escenario de creciente tensión política y una profunda crisis económica.
Desde el Chapare, principal bastión político y sindical de Morales, el dirigente cocalero Vicente Choque aseguró que las organizaciones sociales no abandonarán las medidas de fuerza. “No vamos a traicionar la lucha, la decisión de nuestras bases el fin de semana es de continuar la lucha y vamos a reforzar las protestas”, afirmó.
De acuerdo con la Administradora Boliviana de Carreteras, la cantidad de cortes de ruta disminuyó en comparación con la semana pasada y varias vías ya fueron liberadas. Sin embargo, los precios continúan elevados y la escasez de combustibles sigue siendo uno de los principales problemas para la población.
El presidente Rodrigo Paz sostuvo el sábado que varios bloqueos fueron levantados gracias al diálogo y aseguró que el abastecimiento de combustibles comenzó a normalizarse. “Se dejó atrás la confrontación y la conspiración”, señaló el mandatario, quien reiteró que su gobierno no recurrirá al estado de excepción ni al uso de la fuerza para contener las protestas.
Según organizaciones de derechos humanos, la crisis ya dejó al menos 17 muertos, la mayoría como consecuencia de los bloqueos, mientras que tres personas fallecieron durante operativos de despeje de rutas. Además, cerca de 4.000 camiones permanecen varados en distintos puntos del país, mientras que la Cámara Nacional de Industrias estimó pérdidas económicas superiores a los 2.000 millones de dólares.





