El presidente de Apyme, Mario Galizzi, manifestó su profunda preocupación por la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas. Además, afirmó que el sector enfrenta una crisis marcada por el derrumbe del consumo, la pérdida de rentabilidad y el aumento de los procesos de quiebra y concurso preventivo.
En diálogo con EME Medios, el dirigente sostuvo que la realidad excede una simple retracción comercial. «No estamos hablando de caída de ventas, estamos hablando de desplome de ventas», afirmó, al explicar que numerosos comercios e industrias registran una disminución de entre el 30% y el 40%.
Galizzi señaló que la crisis golpea especialmente a sectores como la industria textil, la construcción y la metalmecánica. A su vez, explicó que la baja demanda obliga a muchos empresarios a reducir márgenes de ganancia para afrontar compromisos como el pago de salarios y aguinaldos.
Según afirmó el referente empresarial, actualmente se registra un récord de cheques rechazados, un aumento de la morosidad y un crecimiento sostenido de los concursos preventivos y las quiebras. Además, remarcó que en la ciudad de Santa Fe existen más de 1.400 locales comerciales vacíos y que la provincia exhibe uno de los índices de desempleo más elevados del país.
Finalmente, Galizzi cuestionó el actual modelo económico y advirtió que, de mantenerse las condiciones actuales, podrían desaparecer unas 40.000 PyMEs y perderse alrededor de 500.000 puestos de trabajo formales antes de fin de año. «Si el trabajador pierde capacidad de compra, las PyMEs no tienen a quién venderle. Sin mercado interno, el entramado productivo no puede sostenerse», concluyó.





