El intendente de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, advirtió que algunos sectores de la ciudad podrían sufrir anegamientos si se produce una combinación de lluvias intensas y una importante crecida del río Paraná. La declaración fue realizada este miércoles, tras participar del Tedeum por el Día de la Independencia.
El mandatario señaló que el municipio trabaja desde hace varios meses en la planificación de un operativo preventivo ante un posible fenómeno de El Niño, con el objetivo de minimizar el impacto y brindar asistencia en caso de emergencias.
«No voy a prometer que hay sectores que no se van a anegar. Va a haber sectores que se van a anegar cuando el río esté alto y si nos llueven 100 o 150 milímetros», afirmó al móvil de EME.
El escenario que genera mayor preocupación
Poletti explicó que la situación más compleja sería una crecida significativa del Paraná acompañada por lluvias extraordinarias en un corto período.
Según indicó, un evento de esas características podría afectar especialmente a las zonas más vulnerables de la ciudad, por lo que ya fueron definidos distintos escenarios de actuación y protocolos para responder ante posibles evacuaciones.
«Si llueven 250 o 300 milímetros con un río en 5,50 metros, vamos a estar muy complicados en algunos sectores de la ciudad», sostuvo.
Plan de contingencia
El intendente precisó que las tareas preventivas comenzaron meses atrás y que actualmente se desarrollan reuniones periódicas para monitorear la evolución de las condiciones climáticas y coordinar acciones entre los distintos organismos involucrados.
Además, señaló que el trabajo contempla el relevamiento de las zonas con mayor riesgo de anegamiento y la organización de la logística necesaria para asistir a las familias en caso de que sea necesario.
Trabajos preventivos
Entre las acciones que se llevan adelante se encuentran el mantenimiento de estaciones de bombeo, la limpieza de canales y desagües pluviales, y otras intervenciones destinadas a mejorar el escurrimiento del agua ante eventuales lluvias intensas.
Finalmente, Poletti remarcó que la planificación apunta a estar preparados para el escenario más adverso.
«Hay que prepararse para el peor escenario. Ojalá venga el más leve, pero tenemos que estar listos para el más complejo», concluyó.





