Thiago Tirante protagonizó una de las grandes sorpresas del Masters 1000 de Cincinnati. El tenista platense venció por primera vez en su carrera a Novak Djokovic por 2-6, 6-4 y 6-4 y consiguió así el triunfo más importante de su trayectoria profesional.
El encuentro se disputó durante 2 horas y 44 minutos y tuvo todos los condimentos de una noche inolvidable para el argentino, que logró recuperarse después de perder el primer set y terminó imponiéndose ante una de las grandes leyendas de la historia del tenis.
Con 25 años y ubicado en el puesto 50 del ranking ATP, Tirante avanzó de esta manera a la tercera ronda del torneo estadounidense, donde se medirá con el español Martín Landaluce.
Djokovic pegó primero
El comienzo del partido mostró a un Tirante dispuesto a plantarse de igual a igual. Sin embargo, Djokovic hizo pesar toda su experiencia en los momentos decisivos.
El serbio, actual número cinco del mundo y exlíder del ranking, logró revertir una situación de 15-40 y comenzó a imponer condiciones a partir de sus devoluciones y de su eficacia con el servicio.
Djokovic terminó quedándose con el primer set por 6-2 y parecía encaminar el partido hacia una nueva victoria.
Pero Tirante tenía otra historia preparada.
Una reacción que cambió todo
En el segundo parcial, el argentino comenzó a desplegar una de sus principales armas: su derecha. Tirante sostuvo los intercambios largos, se animó a tomar la iniciativa y aprovechó el desgaste físico que comenzó a evidenciar Djokovic, especialmente ante las altas temperaturas.
El platense mantuvo la concentración y encontró el quiebre en un momento determinante del set. Con esa ventaja, cerró el parcial por 6-4 y llevó el partido a un tercer y definitivo set.
Allí, Tirante volvió a demostrar personalidad. Un quiebre provocado por una doble falta de Djokovic le permitió tomar ventaja y, lejos de retroceder, el argentino sostuvo la presión durante el tramo más exigente del encuentro.
Djokovic buscó reaccionar, pero Tirante no concedió oportunidades claras. Con la cabeza fría y una gran solidez en los puntos importantes, volvió a imponerse por 6-4 y selló el triunfo más trascendente de su carrera.
Un triunfo que entra en la historia
Con esta victoria, Tirante se sumó a la selecta lista de tenistas argentinos que lograron derrotar a Djokovic. Antes lo habían conseguido Juan Martín Del Potro, en cuatro oportunidades, Guillermo Coria, en dos, y David Nalbandian, en una.
El historial global del serbio frente a jugadores argentinos quedó ahora con 60 victorias y ocho derrotas.
Tras el partido, Tirante dejó una frase que resumió la emoción del momento: “Fue muy especial; es la primera vez que enfrento a Novak, ni siquiera entrené y haber jugado en un torneo grande como este y llevándome la victoria, estoy muy feliz”.
El platense también reconoció el peso emocional de jugar en una cancha central ante una leyenda del deporte.
“Fue muy difícil, al principio, manejar los nervios de estar jugando en una cancha central, con la leyenda del tenis. La pude manejar bien después con mi equipo, que me dio mucha confianza para seguir empujando en los momentos importantes”, explicó.
Y reveló cuál fue, para él, la clave de la hazaña: “Creer en mí y en mi grupo”.
Después del triunfo, Tirante tomó una cámara y dejó un mensaje que rápidamente resumió el sentimiento de una noche histórica: “Vamos Argentina”.
Ahora tendrá un nuevo desafío en Cincinnati. El próximo rival será Martín Landaluce, pero la victoria ante Djokovic ya quedó marcada como el gran salto de su carrera.





