El caso del geriátrico clandestino descubierto en barrio Nuevo Horizonte reavivó el debate sobre los controles a las residencias para adultos mayores en Santa Fe. En ese contexto, la diputada provincial Beatriz Brouwer volvió a impulsar un proyecto de ley que busca crear un registro público de establecimientos habilitados y fortalecer la fiscalización para evitar que funcionen hogares sin las condiciones mínimas de seguridad y atención.
La iniciativa, presentada en abril en la Cámara de Diputados, propone establecer un marco integral para la habilitación, el control y la supervisión de geriátricos en toda la provincia, además de crear una base de datos pública para que las familias puedan consultar cuáles son las instituciones autorizadas.
«Hace décadas que existen estas irregularidades»
Brouwer, enfermera de profesión, aseguró que la problemática no es nueva y que la conoce desde el inicio de su carrera.
«Hoy tengo 54 años, pero a mis 20 ya trabajaba en geriatría y veía estas irregularidades. Siempre existía la picardía de habilitar lugares como hospedajes cuando en realidad eran depósitos de ancianos», sostuvo en diálogo con EME.
La legisladora consideró que el episodio ocurrido en barrio Nuevo Horizonte expuso una realidad que durante años permaneció invisibilizada.
«Llegamos a una situación en la que un abuelo prendió fuego un colchón, como si estuviera preso, para que alguien le prestara atención. Fue una reacción de una necesidad extrema», afirmó.
Un registro para que las familias sepan dónde dejar a sus mayores
El proyecto propone la creación de un registro provincial público donde se detalle qué hogares cuentan con habilitación y cumplen con los requisitos exigidos por la normativa.
«Queremos que las familias puedan ingresar al registro y saber dónde llevar a sus adultos mayores, conocer si el lugar está habilitado, cuáles son sus condiciones de higiene, cómo son sus instalaciones y qué servicios brinda», explicó Brouwer.
La diputada remarcó que el cuidado de las personas mayores requiere mucho más que alojamiento.
«La atención no pasa solamente por un médico. También tiene que haber personal capacitado, limpieza, alimentación adecuada, nutricionista, fisioterapia y contención. Un geriátrico engloba muchas cosas», señaló.
Controles unificados entre Provincia y municipios
Otro de los puntos centrales del proyecto apunta a unificar los criterios de habilitación y fiscalización.
«La Provincia tiene un tipo de habilitación y los municipios otro. La idea es que trabajen juntos para que ninguno se desligue de las responsabilidades», indicó.
Según explicó, hoy existen diferencias en los requisitos exigidos por cada jurisdicción, situación que dificulta los controles.
«El objetivo es unificar los criterios para que el control sea realmente efectivo», sostuvo.
«Hay muchos hogares que funcionan sin habilitación»
Brouwer reconoció que actualmente no existe un número preciso de geriátricos clandestinos debido justamente a la falta de registros oficiales.
«Es una cifra importante, pero no tenemos claridad porque justamente no es fácil localizarlos. Estas situaciones salen a la luz cuando ocurre un hecho grave, como pasó ahora», afirmó.
Además, advirtió que los problemas no se limitan únicamente a los establecimientos ilegales.
«También hay geriátricos habilitados donde falta calidad humana. Muchas veces los adultos mayores no reciben la contención que realmente merecen», manifestó.
Un defensor para la tercera edad
La legisladora recordó que también presentó otro proyecto para crear la figura del Defensor de la Tercera Edad, con el objetivo de que exista un organismo específico que reciba denuncias y acompañe a las personas mayores.
«Necesitamos alguien que visibilice las necesidades de los adultos mayores y que ellos tengan un lugar donde acudir cuando atraviesan situaciones de abandono o vulneración de derechos», concluyó.





