La investigación por el funcionamiento de un geriátrico clandestino en barrio Nuevo Horizonte, en el norte de la ciudad de Santa Fe, sumó este viernes un nuevo avance judicial. María Laura Milia Gamboa fue imputada por siete hechos de abandono de persona en concurso real, mientras que Ricardo Andrés Hoyos, quien se desempeñaba como cuidador del lugar, recuperó la libertad bajo medidas alternativas.
Las audiencias se realizaron en los Tribunales de Santa Fe y estuvieron a cargo del fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Manuel Cecchini.
El establecimiento funcionaba en una vivienda ubicada sobre calle José Gollán al 10.100 y alojaba a siete adultos mayores sin la correspondiente habilitación municipal. La investigación busca determinar las condiciones en las que permanecían los residentes y las responsabilidades de quienes estaban a cargo.
La imputación contra Milia Gamboa
Durante la audiencia, la Fiscalía atribuyó a María Laura Milia Gamboa el delito de abandono de persona respecto de las siete víctimas.
Cecchini explicó que el artículo 106 del Código Penal contempla esta figura cuando una persona que asumió la guarda o el cuidado de otra la abandona a su suerte, generando un peligro para su salud.
Según el fiscal, la imputación se construyó a partir de distintos elementos incorporados a la causa, entre ellos informes médicos, las condiciones constatadas en el lugar y, principalmente, las declaraciones de los propios adultos mayores.
«La deficiente alimentación, el deficiente cuidado de la salud, la falta de abrigo y demás son los elementos que tuvimos en cuenta para considerar que existe abandono», señaló Cecchini en EME.
El fiscal aclaró que la investigación se encuentra en una etapa inicial y que la imputación tiene carácter provisorio.
La Fiscalía sostiene que era la titular del lugar
Uno de los puntos centrales de la audiencia estuvo relacionado con el vínculo de Milia Gamboa con el geriátrico.
De acuerdo con Cecchini, durante la investigación se reunieron elementos que permiten sostener que la mujer era la titular del establecimiento y había asumido la responsabilidad sobre el cuidado de los residentes.
El fiscal explicó que la acusada había señalado que solamente tenía un contrato de alquiler y que no cumplía otras funciones en el lugar. Sin embargo, la Fiscalía considera que existen elementos suficientes para atribuirle la titularidad y responsabilidad del hogar.
«No hay un contrato, no hay una prueba determinante de esa relación, pero consideramos que estamos en condiciones de sostener que fue así», explicó.
Alimentación, salud y abrigo, bajo investigación
Entre los elementos considerados por la Fiscalía aparecen las condiciones en las que se encontraban los siete adultos mayores.
Cecchini mencionó deficiencias en la alimentación, en la atención de la salud y en el abrigo como parte de los fundamentos de la imputación.
El fiscal aclaró que no existe una manera científica de determinar cuánto tiempo llevaba una persona sin alimentarse y que, en ese aspecto, la investigación se apoyó principalmente en los testimonios de los propios residentes.
También señaló que por el momento no fueron imputados otros posibles involucrados, como un eventual asistente social, ni se incorporaron a la imputación acusaciones relacionadas con presuntos malos tratos o lesiones.
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Hoyos quedó en libertad
En paralelo, Ricardo Andrés Hoyos, quien estaba a cargo del cuidado de los adultos mayores, recuperó la libertad bajo medidas alternativas solicitadas por la Fiscalía.
El hombre había sido imputado anteriormente por privación ilegítima de la libertad, a partir de la acusación de que los siete residentes habrían permanecido encerrados bajo llave en el establecimiento.
Cecchini aclaró que, por el momento, Hoyos no fue imputado por abandono de persona como partícipe.
«La persona que imputamos en este momento la atribuimos como titular del lugar. La imputación anterior, la persona que hoy recuperó la libertad bajo medidas alternativas, era el cuidador del lugar», explicó.
El fiscal remarcó que la investigación continúa y que las responsabilidades podrían modificarse a medida que se incorporen nuevas pruebas.
La defensa cuestionó la acusación
Tras la audiencia, el abogado defensor de Milia Gamboa, Carlos Torres del Sel, cuestionó tanto la calificación legal como el relato de los hechos planteado por la Fiscalía.
«Lo único que manifestamos en esta audiencia imputativa es que no estamos de acuerdo ni con la calificación legal, ni con el relato de los hechos», sostuvo.
El defensor aseguró que su clienta niega haber sido responsable del funcionamiento del establecimiento al momento de los hechos y afirmó que, después de alquilar el inmueble, se trasladó a otro hogar ubicado en Cabaña Leiva, dejando a Hoyos a cargo del lugar.
«Ella alquiló ese lugar y después se fue y lo dejó a este muchacho Ricardo como encargado del lugar. Y ella se fue al de Cabaña Leiva», afirmó.
La defensa también rechazó las acusaciones vinculadas con la alimentación, el cuidado y la retención de documentación o tarjetas de cobro de los residentes.
Según Torres del Sel, los informes médicos que pudo revisar hasta el momento no acreditarían cuadros de desnutrición entre los adultos mayores.
El martes será otra jornada clave
La causa tendrá un nuevo capítulo el próximo martes, cuando se analice la situación procesal de Milia Gamboa.
Según adelantó su abogado, la mujer declarará ante la Justicia durante esa audiencia, en la que se discutirá si permanece detenida o si accede a una medida alternativa.
Mientras tanto, la Fiscalía continúa reuniendo informes médicos, testimonios y otros elementos para determinar qué ocurrió en el geriátrico de Nuevo Horizonte y cuál fue el grado de responsabilidad de cada una de las personas vinculadas con el establecimiento.
Para Cecchini, se trata de una investigación que recién comienza, por lo que no se descarta que puedan surgir nuevas imputaciones o modificaciones en la situación procesal de los involucrados a partir de la evidencia que se incorpore.







