La reforma del sistema electoral de Santa Fe comenzó a tomar forma en la Cámara de Diputados, donde las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Presupuesto y Hacienda iniciaron el análisis de los distintos proyectos que buscan modificar las reglas de juego de cara a las elecciones de 2027.
En ese marco, el abogado constitucionalista y especialista en Derecho Electoral Oscar Blando fue convocado junto a su colega Jorge Zárate para aportar su mirada sobre las iniciativas que se encuentran en discusión.
Actualmente, existen al menos siete proyectos de reforma electoral en la Cámara de Diputados y otros cuatro en el Senado. Las propuestas contemplan modificaciones al Código Electoral y a distintos aspectos vinculados con la organización y el desarrollo de los comicios.
Para Blando, se trata de una discusión que tendrá consecuencias que excederán la próxima elección.
“Se han presentado siete proyectos, por lo menos en la Cámara de Diputados, cuatro en la Cámara de Senadores, de reformas electorales. Código electoral, que son los que van a fijar las reglas de juego para la próxima elección, pero también de ahí para adelante”, explicó en EME.
El debate por el umbral electoral
Uno de los principales cuestionamientos del especialista está relacionado con la posibilidad de elevar el piso de votos necesario para acceder al reparto de bancas.
Actualmente, Santa Fe establece un umbral del 1,5% del padrón para pasar de las elecciones primarias a las generales y del 3% del padrón electoral para participar de la distribución de cargos.
Los proyectos en discusión plantean elevar ese porcentaje, con alternativas que van desde el 3,5% hasta el 5%.
Blando advirtió que una modificación de este tipo tendría un impacto directo sobre la participación de las fuerzas políticas minoritarias.
“Yo creo que puede quedar entre el 3% y el 5%, puede quedar en el 4% del padrón electoral”, señaló.
Y explicó que, con la incorporación de los ciudadanos extranjeros al padrón provincial, un umbral del 5% implicaría que una fuerza política necesitaría alrededor de 145.000 votos para comenzar a disputar una banca. Si finalmente se estableciera en el 4%, el piso superaría los 116.000 votos.
“Esto aumenta significativamente el piso existente y ciertamente imposibilita a las minorías la posibilidad de participar como corresponde en una democracia representativa”, sostuvo.
El especialista remarcó además que el cambio en la Constitución provincial establece un sistema proporcional para la asignación de bancas, en reemplazo del esquema anterior de mayoría relativa.
“Antes teníamos mayoría relativa, 28 se llevaba el que ganaba, 22 las minorías en la Cámara de Diputados, y ahora es un sistema proporcional, que significa que las bancas se deben otorgar de acuerdo a la cantidad de votos que se obtengan”, explicó.
El impacto del ausentismo
Blando también puso el foco en la diferencia entre calcular el umbral sobre el padrón electoral o sobre los votos efectivamente emitidos.
Según explicó, en una elección con una participación cercana al 50% del padrón, un piso del 5% del padrón terminaría representando aproximadamente el 10% de los votos válidos.
“Si se llegara a votar, esperamos que no, pero tomemos como referencia la última elección en Santa Fe de los convencionales constituyentes, que votó la mitad del padrón, ese 5% se transforma en el 10% de los votos válidos obtenidos, y si es el 4%, se transforma en el 8%”, advirtió.
Para el especialista, esto convertiría a Santa Fe en una de las provincias con mayores restricciones para la participación política.
“Nos colocaríamos en una situación de una de las provincias argentinas, de las dos provincias argentinas que más restricción política incorpora para la participación ciudadana”, afirmó.
Blando también rechazó el argumento de que elevar el umbral sería necesario para garantizar la gobernabilidad.
“Me parece que el tema de la gobernabilidad es un argumento discursivo justificatorio que no tiene evidencia empírica en la realidad”, consideró.
Críticas a una posible modificación de la boleta única
Otro de los puntos que genera reparos en Blando es la posibilidad de modificar el diseño de la boleta única que utiliza Santa Fe.
El especialista sostuvo que el actual sistema tiene una trayectoria de aproximadamente 15 años y permite al elector seleccionar de manera independiente a los candidatos de cada categoría.
“Es sencillo, la gente lo entiende, hace 15 años que la usamos, votamos por categoría, le da al ciudadano un poder de autonomía para elegir a quién quiere”, destacó.
En ese sentido, cuestionó la posibilidad de incorporar mecanismos que permitan que el candidato a gobernador tenga un efecto de arrastre sobre otras categorías.
“A mí me parece que tiene que ver con esto, otra vez de tratar de darle mayor poder al gobernador, este y el de los que vengan. Es decir, tratar de hacer boletas sábanas dentro de la boleta única”, sostuvo.
Para Blando, una modificación de esas características implicaría regresar a un diseño electoral que la provincia ya había dejado atrás.
“Significa ir a un diseño que nosotros habíamos descartado y que habíamos criticado en su momento”, señaló.
También cuestionó la eventual incorporación de una opción para votar una lista completa, especialmente si las distintas categorías continúan presentándose en boletas separadas.
“Parece todo un poco forzado en términos de lo que significa una conveniencia política”, afirmó.
Una Justicia Electoral especializada
Blando también planteó reparos sobre la futura estructura del Tribunal Electoral y la Justicia Electoral de Santa Fe.
Para el especialista, la existencia de un organismo independiente es fundamental no solo para controlar los comicios, sino también para garantizar su legitimidad.
“Un tribunal electoral, o como se llame, tiene ese poder no solamente de control, sino de legitimador de la democracia electoral, de las elecciones”, sostuvo.
En ese sentido, valoró que la reforma constitucional contemple separar la administración electoral de la jurisdicción y consideró positivo eliminar a la Corte Suprema como integrante del Tribunal Electoral.
Sin embargo, expresó preocupación por la posibilidad de que jueces de la Justicia de lo Contencioso Administrativo sean los encargados de resolver cuestiones electorales.
“A mí me parece que esto no corresponde, en primer lugar porque el derecho electoral tiene su autonomía, tiene sus características y principios propios”, explicó.
Blando propuso avanzar hacia la selección de jueces especializados en la materia.
“Debiéramos elegir mediante concurso juez electoral que tenga una experticia en temas de derecho electoral y derecho constitucional. Esta es el ABC de la cuestión”, afirmó.
El especialista marcó además una diferencia central entre el derecho administrativo y el electoral: mientras en el primero existe una relación de subordinación entre el Estado y el ciudadano, en el ámbito electoral debe garantizarse la igualdad entre electores, candidatos y partidos.
“Hay principios del derecho electoral que no tiene el derecho administrativo. Y me parece que confundir esos roles no es beneficioso para un sistema”, sostuvo.
“No estamos muy conformes con las modificaciones”
Como conclusión de su exposición, Blando cuestionó el rumbo que podrían tomar algunas de las reformas planteadas y pidió que el debate legislativo contemple especialmente el impacto que tendrán sobre la representación política.
“Umbrales electorales altos, arrastre de la categoría mayor a la categoría menor, la posibilidad, según dicen, de que haya una cruz para votar lista completa, pero a su vez en boletas separadas. La verdad que no estamos muy conformes con las modificaciones que se están proponiendo”, concluyó.
La discusión continuará ahora en las comisiones de la Legislatura, donde deberán analizarse las distintas propuestas antes de avanzar hacia un eventual proyecto que establezca las nuevas reglas electorales con las que Santa Fe concurrirá a las elecciones de 2027.







