El Gobierno de Santa Fe profundiza las tareas de infraestructura hídrica y prevención ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere precipitaciones superiores a las normales durante los próximos meses.
Desde el Ministerio de Obras Públicas remarcaron que la preparación comenzó durante el período de sequía, con la premisa de avanzar con las obras antes de que lleguen los períodos de lluvias intensas.
“Se viene trabajando bien, a buen ritmo. Nosotros, gracias a Dios, desde el primer día sabíamos lo que teníamos que hacer y nos pusimos a trabajar sabiendo que veníamos de una gran sequía”, explicó el subsecretario de Obras y Gestión Territorial, Federico Sieber, en EME.
El funcionario destacó que el trabajo preventivo durante los períodos secos permite intervenir sobre los sistemas de drenaje antes de que las condiciones climáticas dificulten las tareas.
“Se trabaja en sequía para prepararnos de buena manera cuando empiezan las grandes precipitaciones. Este es un evento que lo catalogan como Niño, donde teóricamente va a estar un poco más por encima de lo normal. Pero ya al hablar de Niño, ya estamos por encima de lo normal”, señaló.
5.000 kilómetros de canales limpios
Uno de los principales ejes de la estrategia provincial es el mantenimiento y la limpieza de canales. Actualmente, según informó Sieber, las tareas alcanzaron cerca de 5.000 kilómetros.
“Tenemos muchos frentes abiertos, hemos cerrado muchos frentes también, pero nos estamos preparando bien. En este momento estamos cerca de 5.000 kilómetros de canales limpios”, indicó.
La meta es continuar ampliando esa red de canales intervenidos. Para el final de la gestión, la Provincia prevé alcanzar los 7.000 kilómetros de canales limpios.
Para sostener ese ritmo de trabajo, también se avanzó en el fortalecimiento del equipamiento de los comités de cuenca.
31 comités de cuenca y 70 retroexcavadoras
En Santa Fe funcionan actualmente 31 comités de cuenca activos. Según Sieber, estos organismos cumplen un papel central en el mantenimiento de los sistemas de drenaje y en la prevención de emergencias hídricas.
“Hemos ayudado a los comités de cuenca para que vayan renovando el equipamiento que tienen. Tienen cerca de 70 retroexcavadoras trabajando todos los días. Gracias a eso hemos llegado a los 5.000 kilómetros de canales”, explicó.
La Provincia también renovó parte de su parque de maquinaria. Se incorporaron seis retroexcavadoras, un topador y un camión.
El objetivo es contar con equipos disponibles para intervenir rápidamente ante eventuales emergencias, pero también evitar que las obras tengan que ejecutarse cuando los sistemas ya se encuentran colapsados.
Obras antes de que llegue la emergencia
Sieber remarcó la importancia de avanzar con los denominados troncales hídricos antes de que comiencen las grandes lluvias.
“Lo de los troncales es algo muy importante, una decisión de nuestro gobernador y de nuestro ministro, con una visión muy correcta de lo que hay que hacer, porque cuando empieza a llover no hay mucho tiempo para hacer las cosas y se hacen mal”, sostuvo.
Según explicó, una vez instalada una emergencia hídrica, las posibilidades de intervención se reducen considerablemente.
“Cuando empieza a llover en emergencia hay que tratar de que la gente pierda lo menos posible y de asegurar la transitabilidad en las rutas. Pero salir a hacer cosas cuando está todo inundado es muy complejo”, agregó.
100 localidades identificadas como zonas de riesgo
La Provincia realizó además un relevamiento de las localidades con mayor exposición frente a posibles eventos hídricos.
“Nosotros desde el primer día identificamos 100 localidades en riesgo, las que más en riesgo están en toda la provincia. De esas 100, hicimos acciones concretas en 85”, detalló Sieber.
Las 15 localidades restantes se encuentran en diferentes etapas administrativas y técnicas, entre proyectos, acondicionamientos y procesos de licitación.
Según adelantó el funcionario, la intención es comenzar a destrabar próximamente las acciones previstas para esos sectores.
Defensas, bombas y rutas
El esquema preventivo también incluye trabajos sobre defensas y equipamiento para afrontar posibles inundaciones.
“Estamos tratando de equipar con Protección Civil, trabajando mancomunadamente, equipándonos con bombas. Tenemos varias líneas de acción porque sabemos dónde nos va a pegar”, señaló Sieber.
Las tareas también involucran a la Dirección Provincial de Vialidad, particularmente por el riesgo que representan las rutas de calzada natural frente a períodos de precipitaciones importantes.
La estrategia busca garantizar la transitabilidad de las principales vías de comunicación y, al mismo tiempo, proteger los sectores urbanos y productivos.
“Nosotros nos estamos preparando para toda la provincia. No podemos estar especulando si va a pegar en el norte, en el centro o en el sur”, explicó.
En ese sentido, Sieber remarcó las diferencias territoriales de Santa Fe y la necesidad de adaptar las intervenciones a cada región.
“Tenemos distintos niveles de infraestructura, porque tenemos tres provincias en una, con sus fortalezas y sus debilidades”, sostuvo.
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Atención especial en el norte santafesino
Una de las zonas que concentra actualmente tareas de prevención es el norte provincial, particularmente el departamento Vera y sectores cercanos a los límites con Chaco y Santiago del Estero.
El funcionario explicó que la problemática no puede analizarse únicamente desde la construcción de canales y defensas, debido a que también intervienen los cambios en el uso del suelo y el comportamiento de las cuencas.
“Estamos en contacto con las tres provincias, que no es que nos manden el agua, sino que por escurrimiento natural tiene que venir. Esto es un tema muy complejo, no es solamente la realización de obras hídricas”, explicó.
En ese marco, la Provincia trabaja junto con las áreas de Ambiente y Producción para analizar cómo los cambios en los sistemas productivos modifican la infiltración y el escurrimiento del agua.
“Tenemos que empezar a conocer los sistemas productivos de hoy en día y qué impacto hídrico tienen, saber bien qué infiltra, qué percola y qué escurre para una determinada lluvia”, señaló Sieber.
El problema adquiere especial relevancia en zonas donde el agua que no logra infiltrarse termina concentrándose en bajos, canales, localidades o rutas.
“Todo lo que escurre y no infiltra va a parar a un bajo, a un canal, a una localidad o a una ruta. Es un problema complejo porque todos los actores tienen que estar involucrados”, explicó.
Tres canales prioritarios en el norte
Entre las próximas intervenciones previstas se encuentran trabajos sobre tres canales de la zona norte: El Inglés, La Loca y La Loquita.
“Estamos por iniciar los trabajos con los troncales norte, en contacto con la empresa, que están midiendo. A la brevedad tenemos que arrancar con tres canales en la zona norte: El Inglés, La Loca y La Loquita”, adelantó Sieber.
También se realizaron tareas de mantenimiento sobre la denominada línea Paraná, una infraestructura destinada a contribuir al control del escurrimiento proveniente de la zona chaqueña.
“Nos está faltando un tramo en la parte de Gato Colorado, pero está por salir un convenio. Estamos por iniciar una defensa de Gato Colorado y la defensa de Villa Guillermina. Estamos trabajando en Cañada Ombú”, detalló.
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Defensa de Gato Colorado y alteo en la Ruta 35
Entre las obras previstas también se encuentra una defensa para Gato Colorado y otra para Villa Guillermina, además de intervenciones en Cañada Ombú.
Otro de los puntos bajo análisis es la Ruta Provincial 35, donde se proyecta un pequeño alteo para mejorar la transitabilidad y contribuir a contener el avance del agua proveniente de Santiago del Estero.
“Estamos trabajando para ver de realizar un pequeño alteo en la Ruta 35, para frenar el agua que viene de Santiago también y asegurar la transitabilidad; eso lo vamos a realizar con un comité de cuenca”, explicó Sieber.
El funcionario remarcó que la prioridad está puesta en proteger los cascos urbanos y las vías de comunicación, aunque sin dejar de atender las necesidades del sector productivo.
“Tenemos una prioridad que son los cascos urbanos y vías de comunicación, sin dejar de ver la parte productiva, que es muy importante en nuestra provincia”, sostuvo.
El Salado y el Saladillo, bajo monitoreo
La Provincia también mantiene bajo seguimiento el comportamiento de los principales cursos de agua.
Sieber señaló que se analiza realizar nuevos relevamientos aéreos sobre distintos sectores del territorio para observar la situación de los ríos Salado y Saladillo y detectar posibles inconvenientes en la zona de los troncales.
“Hoy volví del norte, estamos viendo de sobrevolar una gran parte de la provincia para ver cómo se encuentra el río Salado y el Saladillo, y tenemos que identificar inconvenientes en la zona de los troncales”, explicó.
El funcionario insistió en que la diferencia está en haber iniciado las tareas con anticipación.
“Estamos tratando de llegar lo mejor preparado a este evento. No es lo mismo arrancar desde que se empieza a hablar de un fenómeno, que arrancar dos años antes”, concluyó.








