El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un nuevo esquema para impulsar el crédito hipotecario en Argentina mediante el uso de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
La iniciativa contempla la colocación de hasta $2 billones en depósitos a plazo fijo de largo plazo en entidades bancarias, con el objetivo de generar mayor disponibilidad de fondos para que los bancos puedan ampliar la oferta de créditos destinados a vivienda.
El Gobierno considera que una de las principales dificultades para el crecimiento del crédito hipotecario es el descalce entre los plazos de los depósitos bancarios y la duración de los préstamos para vivienda. Mientras los bancos tradicionalmente captan depósitos a 30, 60 o 90 días, los créditos hipotecarios requieren financiamiento a 15, 20 o 30 años.
Con el nuevo programa, el Ejecutivo busca extender los plazos de fondeo y facilitar que las entidades financieras puedan prestar a más largo plazo.
$2 billones para fondear créditos hipotecarios
El programa tendrá un monto total de $2 billones, que serán adjudicados mediante licitaciones de $200.000 millones cada una.
Los depósitos podrán constituirse por períodos de entre uno y cinco años y estarán ajustados por UVA más una tasa adicional.
El esquema contempla dos tramos:
- Depósitos a un año: UVA + un spread mínimo del 2,50%.
- Depósitos a cinco años: UVA + un spread mínimo del 4,50%.
Cada banco podrá ofertar hasta el 20% del monto total disponible en cada licitación y tendrá un plazo de 90 días corridos desde la constitución del depósito para aplicar esos fondos al otorgamiento de créditos.
Cómo serán los nuevos créditos hipotecarios
Los fondos deberán utilizarse para financiar créditos destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda.
El esquema establece condiciones máximas para los préstamos:
- Tasa máxima: UVA + 7,50%.
- Plazo mínimo: 15 años.
- Monto máximo: 150.000 UVA por crédito.
Según explicó Caputo, ese tope equivale aproximadamente a US$200.000, aunque el valor en pesos dependerá de la cotización vigente de la UVA al momento de acceder al crédito.
El ministro señaló además que el monto promedio de los créditos hipotecarios que actualmente se otorgan ronda los $114 millones.
A partir de ese promedio, el Gobierno estima que el programa podría generar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias.
Caputo apuntó al bajo desarrollo del crédito hipotecario
Durante el anuncio, Caputo remarcó la baja participación del crédito hipotecario en la economía argentina y sostuvo que existe un amplio margen para desarrollar este mercado.
“El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos de producto”, explicó el ministro, y comparó esa cifra con Chile, donde representa alrededor del 27% del PBI, y con Estados Unidos, donde históricamente llegó al 75%.
Para Caputo, la falta de crédito de largo plazo está relacionada con décadas de inestabilidad económica y con la dificultad de generar ahorro en moneda local.
El funcionario mencionó como antecedentes los planes Bonex, el corralito, las expropiaciones y los defaults, y sostuvo que esas experiencias afectaron la confianza de los ahorristas y dificultaron la construcción de un mercado de capitales de largo plazo.
El rol de los fondos de ANSES
El mecanismo elegido por el Gobierno apunta precisamente a generar ese financiamiento de largo plazo a través del FGS.
Caputo explicó que los fondos serán colocados mediante licitaciones transparentes entre los bancos, con depósitos que tendrán una duración mucho mayor a la de los instrumentos tradicionales.
“Extender el plazo de estos plazos fijos” permitirá, según el ministro, que las entidades financieras cuenten con mayor previsibilidad para incrementar el otorgamiento de préstamos hipotecarios.
La intención es que el financiamiento no se limite únicamente a la compra de inmuebles terminados, sino que también alcance proyectos de construcción, ampliación y refacción de la primera vivienda.
Un impulso para la construcción
El Gobierno también vincula el programa con la necesidad de reactivar la actividad de la construcción y el mercado inmobiliario.
El acceso a financiamiento hipotecario es considerado uno de los factores que podrían generar mayor movimiento en el sector, al facilitar la compra de viviendas y, al mismo tiempo, estimular nuevos proyectos de construcción.
La discusión sobre cómo utilizar los recursos del FGS para dinamizar el mercado hipotecario ya había sido planteada desde distintos sectores, que proponían mecanismos para canalizar el ahorro previsional hacia el financiamiento de viviendas.
El anuncio se produce además luego de que la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, destacara durante su visita a la Argentina la importancia de recuperar la actividad de la construcción.
El objetivo: ampliar un mercado todavía pequeño
El Gobierno busca que el programa permita superar una de las principales limitaciones del sistema financiero argentino: la falta de fondeo de largo plazo.
La utilización de depósitos ajustados por UVA permitiría reducir parte del riesgo que implica para los bancos financiar préstamos hipotecarios de varios años de duración con depósitos de vencimiento mucho más corto.
Con una tasa máxima de UVA + 7,5%, un plazo mínimo de 15 años y un monto de hasta 150.000 UVA, el Ejecutivo espera ampliar la cantidad de familias que pueden acceder a un crédito para su primera vivienda.
Caputo estimó que la iniciativa podría alcanzar a unas 18.000 familias y sostuvo que el desarrollo del mercado hipotecario tendría además un efecto positivo sobre la construcción y la actividad económica en general.
El anuncio fue realizado junto al vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning; el director del BICE, Felipe Núñez; y el director del BCRA, Martín Vauthier.





