Las ventas minoristas pyme volvieron a mostrar señales de debilidad durante agosto. En términos reales, registraron una caída interanual del 0,2% y una baja del 2,7% respecto del mes anterior.
Con estos resultados, la actividad acumula un retroceso del 2,4% en lo que va del año, en un contexto marcado por la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de las tarifas y el endeudamiento de los hogares.
Consumo concentrado en gastos esenciales
El relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) mostró que buena parte de las compras continuó concentrándose en productos indispensables, mientras que los bienes durables y de mayor valor siguieron postergados.
Entre los comerciantes consultados, el 46,5% afirmó que la situación de su negocio empeoró respecto del mismo período del año anterior. Apenas el 6,1% señaló una mejora.
Además, el 57,9% consideró que actualmente no es un buen momento para realizar inversiones.
Cuáles fueron los rubros que más crecieron y cuáles cayeron
Cuatro de los siete sectores relevados terminaron agosto con variaciones interanuales positivas.
Perfumería encabezó las subas con un 12,8%, seguida por textil e indumentaria, con 6,4%, y calzado y marroquinería, con 1,2%.
En sentido contrario, las mayores caídas se registraron en bazar, decoración y muebles, con un retroceso del 4,8%, y en alimentos y bebidas, que bajaron 2,5%.
Las ventas online, la excepción
Mientras el comercio tradicional mostró dificultades, las ventas por internet realizadas por negocios con local físico crecieron 17,6% interanual y 0,4% respecto de julio.
El panorama general continúa marcado por un consumidor más cauteloso, que prioriza gastos esenciales, promociones y descuentos, mientras posterga compras de mayor valor ante las restricciones de ingresos y financiamiento.





