Primer Tiempo
Durante los primeros 45 minutos, el Sabalero manejó la pelota, aunque careció de claridad para generar situaciones que le permitieran abrir el marcador. Tuvo intención de asumir el protagonismo, pero le faltaron ideas para traducir esa superioridad territorial en peligro concreto.
La ocasión más clara llegó a los 22 minutos, cuando Sebastián Olmedo sacó un remate desde afuera del área que pasó muy cerca del caño izquierdo del arco defendido por Alejandro Medina.
A los 41 minutos, Alan Bonansea ganó de cabeza dentro del área, pero su remate, demasiado exigido, se fue por encima del travesaño. Así, los equipos se fueron al descanso con un 0-0 que reflejaba lo sucedido en el terreno de juego. Dentro de un rendimiento colectivo sin grandes luces, Federico Lértora fue uno de los puntos más destacados del conjunto rojinegro, aportando sacrificio, despliegue y determinación.
Segundo Tiempo
Para afrontar el segundo tiempo, Delfino decidió mantener a los mismos once futbolistas, pero Colón salió con otra determinación. Se adelantó en el campo, presionó más arriba y comenzó a generar situaciones, principalmente a través de los tiros de esquina.
El Sabalero se instaló en terreno visitante y buscó con mayor insistencia el primer gol. Sin embargo, como la apertura del marcador no llegaba, el entrenador decidió mover el banco y a los 13 minutos dispuso el ingreso de Jerónimo Buosi en lugar de Emanuel Beltrán.
Pero a los 24 minutos llegó la acción que cambió definitivamente el partido. Julián Marcioni fue derribado dentro del área y el árbitro Bruno Amiconi no dudó en sancionar el penal. Un minuto después, Ignacio Lago se hizo cargo de la ejecución y, con un remate de derecha, venció a Medina para establecer el 1-0.
A los 35 minutos llegó el momento más espectacular de la tarde. Jerónimo Buosi recibió la oportunidad de jugar y la aprovechó de la mejor manera: sacó un impresionante remate desde media distancia que se clavó en el ángulo izquierdo del arco defendido por Medina. Un verdadero golazo para establecer el 2-0, desatar el festejo de todo Colón y regalarle al joven delantero una emoción inolvidable.
Sin desplegar un fútbol brillante, el Sabalero terminó resolviendo el encuentro con dos acciones determinantes. Primero, la efectividad de Ignacio Lago desde los doce pasos y, después, la calidad individual de Buosi para sentenciar la historia.





