“¿Está Ángela?”. Una pregunta sencilla podría convertirse en una herramienta de protección para mujeres que atraviesen una situación de riesgo durante una salida nocturna. El protocolo “Preguntá por Ángela”, impulsado por la diputada provincial Rosana Bellati, obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados de Santa Fe y quedó a un paso de convertirse en ley.
La propuesta busca establecer un mecanismo de prevención y asistencia en bares, boliches y otros espacios vinculados a la nocturnidad. La idea es que una mujer que se sienta acosada, amenazada, violentada o en peligro pueda acercarse a un trabajador del establecimiento y utilizar la palabra “Ángela” como una señal discreta para pedir ayuda.
Bellati explicó en diálogo con EME que el proyecto surgió a partir del análisis de distintas situaciones de violencia registradas en ámbitos de nocturnidad. “El proyecto se trata del protocolo Preguntá por Ángela, que es un protocolo pensado justamente para proteger y cuidar a las mujeres, sobre todo pensando en las mujeres más jóvenes”, señaló.
¿Cómo se activa el protocolo?
El funcionamiento apunta a que la mujer no tenga que explicar públicamente qué le está ocurriendo ni quedar expuesta frente a otras personas.
“Es un protocolo que lo que hace es simplemente establecer una forma y unos pasos a seguir para pedir ayuda preguntando por Ángela, preguntando si está Ángela, si es amiga de Ángela, si vino a trabajar”, explicó la legisladora.
Una vez realizada la consulta, el personal capacitado del establecimiento deberá intervenir, resguardar a la mujer y evitar que permanezca junto a la persona que pudiera estar generando la situación de riesgo.
“Automáticamente el personal del lugar que recibe esta pregunta tiene que encontrar y aislar a esta mujer joven, protegerla, ponerla al resguardo y darle las opciones que establece el protocolo”, detalló Bellati.
Entre esas alternativas se contempla solicitar asistencia policial, coordinar una salida segura o comunicarse con una persona de confianza para que pueda retirarse acompañada. La intervención no necesariamente implica llamar a la Policía.
“La herramienta que se brinda es una de las posibilidades cuando implica llamar a la policía, sí. Pero hay otras. Esto básicamente apunta a no exponer a la mujer”, remarcó.
Una salida segura y sin exposición
El objetivo central es que la persona pueda abandonar el lugar de manera segura y acompañada, de acuerdo con la situación que atraviese.
“Una herramienta es el 911, la otra es procurarle la seguridad de que vaya a su casa segura en un móvil capacitado también en el marco del protocolo, y la otra es que llamen a alguien de confianza. Lo principal es resguardar a esa mujer”, sostuvo Bellati.
El proyecto también contempla capacitación para el personal de los establecimientos y la articulación con los municipios. Además, prevé la creación de un “Sello Seguro” para identificar a aquellos espacios que implementen y cumplan con las condiciones establecidas por el protocolo.
La preocupación por lo que ocurre en la nocturnidad
Para Bellati, uno de los principales problemas es que determinadas situaciones de violencia, acoso o abuso suelen quedar atravesadas por prejuicios relacionados con el consumo de alcohol u otras sustancias.
“En la nocturnidad muchas veces lo que pasa es que se prejuzgan estas situaciones. La nocturnidad está muy atravesada por el consumo, por el alcoholismo, y muchísimo en Rosario, en Santa Fe, lamentablemente lo saben, por la sumisión química, la adulteración de bebidas”, afirmó.
En ese contexto, consideró fundamental que quienes trabajan en bares, boliches y otros espacios sepan cómo actuar ante una situación de riesgo.
“Este protocolo, que es de cuidado, lo que hace es capacitar a los lugares de la nocturnidad para que puedan estar seguras estas jóvenes cuando salen a divertirse”, sostuvo.
La legisladora también puso el foco en situaciones de acoso y violencia que pueden comenzar dentro de los establecimientos y continuar en sus inmediaciones.
“¿Qué es lo que les pasa a las jóvenes cuando van a la noche y se encuentran con que las amasan, las manosean, las violentan? Hemos tenido casos de femicidio en la puerta de boliches justamente porque la pareja, expareja o el novio o el exnovio detectó que había ido a bailar, entonces la persigue, la hostiga”, señaló.
-
También lee: MuMaLá reclama la emergencia en violencias de género en Santa Fe: “Estamos en un escenario complejo”
El rol de la seguridad privada
Otro de los puntos que Bellati considera centrales es la actuación del personal de seguridad de los establecimientos.
“Hay una ley de seguridad privada, los boliches tienen su seguridad privada. El tema está en qué se le instruye que hagan, porque normalmente se sacan el tema de encima, los ponen a los dos en la calle, lo prejuzgan”, cuestionó.
Según explicó, el protocolo busca modificar esa lógica y establecer pautas concretas para que el personal pueda intervenir ante situaciones de violencia o acoso.
“Cuando hay una disputa entre novios se sacan el problema, y muchas veces suceden las cosas en las inmediaciones del lugar. Por eso es importante que se apruebe la ley”, afirmó.
En ese sentido, planteó la necesidad de coordinar la actuación entre los locales, la seguridad privada y las autoridades públicas.
Un protocolo que busca convertirse en política pública
La iniciativa fue presentada oficialmente en 2025 y durante su recorrido sumó adhesiones de localidades, instituciones, organizaciones y sectores vinculados a la actividad nocturna. En marzo de 2026, además, el Gobierno provincial manifestó su respaldo a la propuesta.
Bellati destacó que el proyecto fue trabajado con distintas áreas del Estado y representantes del Ministerio Público.
“Esto lo trabajamos con el Ejecutivo, con el Ministerio de Desarrollo y la Secretaría de Género, y también con la Fiscalía, en mi caso con el fiscal regional. Yo soy del sur de la provincia”, explicó.
La diputada consideró que la implementación resulta especialmente importante de cara a los meses de mayor actividad nocturna.
“Analizamos el protocolo y está todo dispuesto como para que se ponga en marcha, sobre todo en uno de los períodos más difíciles en cuanto a las violencias y los abusos en la nocturnidad, que son los períodos de verano”, sostuvo.
Y resumió el objetivo en una premisa concreta: “Lo que implica es eso: que cada lugar sepa qué es lo que hay que hacer”.
El Senado tiene ahora la última palabra
Con la media sanción de Diputados, el proyecto pasó a la Cámara de Senadores de Santa Fe, donde deberá obtener la aprobación definitiva para convertirse en ley.
Para Bellati, “Ángela” es apenas el primer paso hacia un sistema más amplio de prevención.
“Ángela es un primer paso, esta implementación. Apuntamos a que, como en otros países, porque este es un protocolo internacional”, explicó, y mencionó como referencia experiencias que incorporan cámaras de videovigilancia y botones antipánico.
La diputada también destacó la importancia de involucrar a municipios, familias, instituciones educativas, clubes y establecimientos de entretenimiento.
“Hace falta que nuestras jóvenes, que están muy condicionadas a la hora de salir por estas situaciones, puedan salir tranquilas, que las familias estén tranquilas de que estas jóvenes van a divertirse, la van a pasar bien y van a llegar seguras a su casa”, expresó.
Ahora, la definición está en manos del Senado. “Estamos pidiéndole ahora al Senado que lo apruebe de manera inmediata. Está todo dispuesto para comenzar a trabajar fuertemente en el protocolo, y esto involucra a todos: a las escuelas, a los clubes, a las familias, a los lugares de divertimento, a los municipios”, afirmó Bellati.
Y concluyó: “No es solamente un problema de seguridad, un problema de un ministerio o de un área, sino que es un problema de todos”.








