La próxima llegada del papa León XIV a la Argentina genera una fuerte expectativa en la comunidad católica. En ese contexto, el padre Axel Arguinchona compartió sus sensaciones en diálogo con EME y destacó la importancia de recibir a un Pontífice que conoce la realidad latinoamericana y mantiene un vínculo cercano con el país.
El sacerdote santafesino manifestó su alegría por la confirmación del viaje, especialmente después de la incertidumbre que se había generado por la intervención quirúrgica a la que fue sometido el Papa. “La verdad que es una alegría enorme. Incluso pensemos que hace unas semanitas atrás era incierto el viaje”, expresó.
En ese sentido, destacó el estado de salud del Santo Padre y su entusiasmo por concretar la visita. “Cuando lo vimos en el Ángelus después de su operación, realmente Dios quiere que él esté acá y él viene con una alegría enorme”, señaló.
Un Papa que conoce la realidad latinoamericana
Arguinchona remarcó que León XIV tiene un vínculo particular con América Latina, no solo por su trayectoria religiosa, sino también por su experiencia personal en Perú, país del que obtuvo la ciudadanía.
“Recordemos que nació en Estados Unidos, en Chicago, pero que se hizo ciudadano peruano. Hay muchos que buscan ser ciudadanos estadounidenses. El Papa es exactamente al revés, se hizo ciudadano de un país latinoamericano, Perú, y por eso él conoce esta tierra latinoamericana”, sostuvo.
También recordó que el Pontífice conoce la Argentina por su paso como superior de la Orden de San Agustín y por los recorridos que realizó en distintos países. “Él conoce nuestra tierra, él conoce nuestra idiosincrasia”, afirmó.
Para el sacerdote, ese conocimiento, sumado a su formación y espiritualidad, permitirá que el mensaje del Papa tenga una llegada especial a los argentinos. “Es una alegría enorme encontrarnos con alguien que además nos va a hablar perfectamente nuestro idioma, así que lo vamos a entender perfectamente. Va a ser realmente una experiencia de Dios hermosísima”, expresó.
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“Hay que ser humanos antes que creyentes”
Uno de los aspectos que destacó Arguinchona fue el mensaje de León XIV sobre la necesidad de poner en el centro la humanidad, el encuentro con los demás y la empatía, más allá de las creencias religiosas.
En ese sentido, retomó una de las expresiones del Pontífice: “Hay que ser humanos antes que creyentes”, y explicó que se trata de vivir la fe a través de la solidaridad y el compromiso con el prójimo.
Para ilustrarlo, hizo referencia a la parábola del buen samaritano, en la que una persona herida recibe ayuda de alguien considerado enemigo por su comunidad. “El Papa nos llama a la empatía, a la escucha”, remarcó.
Además, destacó una característica personal del Santo Padre: su disposición a escuchar antes de hablar. “Si nos fijamos bien, la mirada del Papa es una mirada ante todo de escucha. Mira al corazón de la persona y él escucha mucho. Los que lo conocen a él dicen que es una persona que escucha mucho, después habla”, señaló.
Según el sacerdote, esa actitud también permite que sus palabras lleguen a quienes no comparten la fe católica. “Son palabras en primer lugar para los creyentes, pero también para los no creyentes”, afirmó.
La agenda del padre Axel durante la visita
Arguinchona también anticipó que participará de distintas actividades previstas en Córdoba durante la visita papal. Si bien no estará presente en la vigilia juvenil, confirmó su asistencia a la misa de las 10 en FAdeA y al encuentro de las 15.15 en la Catedral de Córdoba, donde se reunirán los consagrados con León XIV.
“Va a ser un momento muy especial porque nos va a hablar de una manera particular a aquellos que hemos consagrado nuestra alma, nuestro cuerpo, todo para el Señor a través del servicio a los hermanos”, explicó.
El sacerdote aseguró que seguirá también las actividades que se desarrollen en Buenos Aires y Luján. Sobre este último destino, destacó el significado de que el Papa cierre allí su recorrido por el país, en el marco de una de las devociones marianas más importantes de la Argentina.
“Esa virgencita nos está también diciendo que tenemos que ir al encuentro de su Hijo Jesús”, expresó, en referencia a la Virgen de Luján, cuya devoción cumplirá 400 años en el país en 2030.
Finalmente, Arguinchona sintetizó el mensaje que espera de esta visita: poner a Dios en el horizonte y a la persona humana en el centro, promoviendo una vida compartida desde la solidaridad y el servicio a los demás.





