En el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino, la médica ginecóloga Alejandra Di Gregorio, referente del programa de prevención de la Agencia de Control del Cáncer de la provincia de Santa Fe, subrayó la relevancia de los controles periódicos para reducir la incidencia y la mortalidad de esta enfermedad.
La especialista explicó que el cáncer de cuello uterino se encuentra entre los tumores más frecuentes en mujeres y representa una de las principales causas de muerte en edad reproductiva. Sin embargo, destacó que, a diferencia de otros tipos de cáncer, cuenta con herramientas eficaces para su detección temprana y tratamiento oportuno.
En ese sentido, señaló que el estudio fundamental es el Papanicolaou (PAP), que permite analizar células del cuello uterino y detectar posibles anomalías. A este método se suma el test de HPV, una técnica más reciente que identifica la presencia del virus del papiloma humano, principal causante de la enfermedad, incluso antes de que se desarrollen lesiones.
“Las lesiones precursoras no generan síntomas, por lo que la única manera de detectarlas es a través de controles ginecológicos regulares”, advirtió. En etapas avanzadas, en cambio, pueden aparecer señales de alerta como sangrados anormales o posteriores a las relaciones sexuales.
De Gregorio también destacó el rol de la vacunación contra el HPV, incorporada al calendario nacional en 2011. Si bien su impacto en la reducción del cáncer llevará años en evidenciarse, afirmó que es altamente efectiva para prevenir la infección por los tipos de virus que causan la mayoría de los casos.
Respecto a la evolución de la enfermedad, la médica remarcó que cuando el cáncer se detecta en estadios iniciales, las probabilidades de curación alcanzan hasta el 90%. Por ello, insistió en la necesidad de no descuidar los controles anuales, incluso en ausencia de síntomas.
Finalmente, aclaró que el virus del HPV se transmite principalmente por contacto sexual y que, aunque el uso de preservativo reduce el riesgo de contagio, no lo elimina completamente. Además, indicó que este virus también está asociado a otros tipos de cáncer, como los de ano, pene y orofaringe.





