La provincia de Santa Fe cerró el primer trimestre de 2026 con el nivel más bajo de homicidios dolosos desde que existen registros oficiales, según los datos que este miércoles dará a conocer el Ministerio de Justicia y Seguridad.
El informe será presentado a las 11 en la sede del Ministerio de Seguridad, donde funcionarios provinciales brindarán un balance de los primeros tres meses del año en relación con la violencia altamente lesiva, tanto en las principales ciudades como en el conjunto del territorio santafesino.
De acuerdo con las cifras oficiales, entre enero y marzo de este año se contabilizaron 35 homicidios dolosos en toda la provincia. El dato representa una baja superior al 70 % en comparación con los años más críticos de la serie reciente, como 2023 y 2020, cuando en el mismo período se habían registrado 121 y 124 crímenes, respectivamente.
La comparación también muestra una mejora significativa frente al mejor arranque trimestral de la actual gestión, que había sido el de 2025. En ese caso, la reducción supera el 40 %, ya que en los primeros tres meses del año pasado se habían reportado 61 homicidios.
En el desglose territorial, el departamento Rosario cerró el trimestre con 23 homicidios, mientras que en La Capital se registraron 7 casos.
Desde el Gobierno provincial atribuyen este descenso a la continuidad del plan de seguridad implementado desde el inicio de la gestión, con una estrategia basada en datos objetivos, fortalecimiento operativo de las fuerzas y una fuerte inversión en patrulleros, camionetas, motos y equipamiento para la Policía y el Servicio Penitenciario.
Entre los puntos que las autoridades consideran clave aparece el régimen de detenidos de alto perfil, que permitió limitar la capacidad de ordenar delitos desde las cárceles. En ese marco, también se destaca el avance de las obras penitenciarias, especialmente la construcción de nuevas plazas para internos de alto perfil en la unidad conocida como “El Infierno”, en Piñero.
Otro de los aspectos valorados por el Ministerio es la mejora en los tiempos de respuesta de la Central de Emergencias 911, un factor que, según sostienen, permitió reforzar la presencia policial en las calles y optimizar la capacidad de intervención.
Con estos números, Santa Fe muestra un descenso inédito en uno de los indicadores más sensibles de la seguridad pública, en un contexto en el que años recientes habían superado incluso los 400 homicidios anuales.





