Las autoridades de Suecia resolvieron liberar al petrolero Flora 1, que había sido retenido bajo sospecha de estar involucrado en un derrame de petróleo en el mar Báltico.
Según informó la Guardia Costera sueca, no se encontraron pruebas suficientes que vinculen al buque con la mancha de crudo de aproximadamente 12 kilómetros detectada días atrás. El barco había sido abordado el viernes junto a sus 24 tripulantes en el marco de la investigación.
Durante las pericias, los investigadores confirmaron que el petrolero navegaba bajo bandera de Camerún, un dato que no había sido precisado al momento de su detención inicial.
El Flora 1 figura en la lista de sanciones de la Unión Europea por transportar petróleo ruso utilizando métodos de navegación considerados irregulares y riesgosos, como la desactivación de su sistema automático de seguimiento, lo que impide conocer su ubicación en tiempo real.
Estas sanciones apuntan a una flota clandestina que surgió como respuesta al tope de precios al petróleo ruso impuesto por el Grupo de los Siete, con el objetivo de limitar los ingresos de Rusia en el contexto de la guerra en Ucrania.





