Los ciudadanos de Perú acuden este domingo a las urnas en una elección general atravesada por la preocupación por la inseguridad y la persistente inestabilidad política que sacude al país desde hace más de una década.
En total, más de 27 millones de peruanos están habilitados para votar en unos comicios que definirán al próximo presidente y a un renovado Congreso bicameral, en un contexto de fuerte fragmentación del escenario electoral.
Por primera vez en más de 30 años, el país volverá a contar con un Parlamento dividido en dos cámaras: una de Diputados, con 130 miembros, y un Senado, con 60 bancas. Este último tendrá un rol central en el nuevo equilibrio institucional, ya que no podrá ser disuelto y tendrá facultades para destituir al presidente con 40 votos, además de intervenir en la designación de funcionarios clave del sistema judicial y económico.
La elección presidencial presenta un escenario abierto, con 35 candidatos en carrera y sin un favorito claro para imponerse en primera vuelta. Según las encuestas, todo indica que habrá balotaje el próximo 7 de junio entre los dos postulantes más votados.
Entre los principales nombres aparece Keiko Fujimori, hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, quien encabeza los sondeos con alrededor del 15% de intención de voto. Su campaña está centrada en endurecer la lucha contra la delincuencia mediante el uso de las Fuerzas Armadas y la construcción de nuevas cárceles.
También figuran entre los candidatos con chances los exalcaldes de Lima, Ricardo Belmont y Rafael López-Aliaga, quienes buscan capitalizar el malestar social con propuestas económicas y de seguridad.
La criminalidad se instaló como el eje principal de la campaña. Según datos oficiales, las denuncias por extorsión se multiplicaron por cinco en los últimos años y los homicidios se duplicaron. El costo de la inseguridad ya representa el 1,7% del PBI peruano, equivalente a unos 5.000 millones de dólares anuales.
Las mesas de votación permanecerán abiertas entre las 7 y las 17 horas. El escrutinio comenzará inmediatamente después del cierre y las autoridades esperan tener cerca del 60% del conteo presidencial antes de finalizar la jornada, aunque el resultado definitivo podría extenderse hasta el 16 de abril por el arribo de actas desde el exterior y zonas rurales alejadas.





