La abogada argentina Agostina Páez, acusada de racismo en Brasil tras protagonizar un episodio en un bar de Ipanema, difundió un video en redes sociales en el que mostró cómo atraviesa sus días bajo arresto domiciliario y expresó su arrepentimiento por lo sucedido.
“Día 44 presa en Brasil”, tituló el videoblog que publicó en TikTok, grabado desde el alojamiento donde cumple la medida judicial impuesta por la Justicia brasileña. En el registro audiovisual, la joven santiagueña de 29 años relató el impacto emocional que le generó el proceso judicial.
“La verdad que me siento muy mal. Este fin de semana para mí ha sido crucial, la he pasado muy mal. He pasado los tres días empastillada porque mis niveles de ansiedad iban cada vez más altos”, confesó Páez, al tiempo que describió la soledad que siente al afrontar la situación lejos de su entorno.
@_agostinapaezEn los días que tenía un poquito de ganas de vivir hacía vlogcitos como pa no perder la costumbre 🥺
Durante el video, también mostró parte de su rutina diaria y las dificultades que enfrenta para sobrellevar el encierro. “Es muy difícil tener que ser yo sola la que se da fuercita y decirse ‘arriba ese velorio’, Agostina, dale, levantate de la cama’”, expresó.
En una de las escenas, la abogada contó que debía bajar al restaurante del complejo donde se hospeda con una tobillera electrónica, dispositivo ordenado por la Justicia de Brasil para controlar sus movimientos. “Voy a ir así, sin que se me vea la tobillera obviamente, no vaya a ser que me reconozcan”, comentó.
Además, reconoció que el episodio afectó su alimentación y su estabilidad emocional. “Me puse lentes porque estoy sensible y lloro por todo. La estoy pasando muy mal, pero bueno, consecuencias de reacciones. No hay que reaccionar de la forma que yo he reaccionado, de eso me arrepiento”, sostuvo.
La publicación se conoció a diez días de su regreso a la Argentina, luego de haber permanecido más de dos meses bajo custodia. En paralelo, Páez brindó una entrevista en la que aseguró que no tomó dimensión de la gravedad de sus actos y explicó que el gesto que derivó en su imputación se produjo en medio de una discusión por una cuenta mal cobrada.





