Un grave caso se investiga en la ciudad de Rosario, donde un niño de dos años internado en el Hospital de Niños Zona Norte dio positivo de cocaína, según denunció su madre.
La mujer aseguró que el presunto responsable sería su expareja, padre del menor, con quien está separado. De acuerdo a su testimonio, el hombre —a quien señala como consumidor— habría administrado la sustancia con la intención de calmar al niño.
Según relató la madre, el menor fue retirado el viernes por su padre con el compromiso de ser devuelto el sábado, lo que no ocurrió. Recién fue reintegrado el domingo por la noche, en un estado que despertó preocupación en la familia.
“Me lo trajo sin ropa, solo con el pañal, parecía recién bañado porque estaba frío. Lloraba, estaba apagado, como perdido y también agresivo”, expresó la mujer, quien agregó que el comportamiento del niño no era habitual.
Ante la sospecha de una situación de abuso, la madre llevó al niño al centro de salud. Si bien no se detectaron signos compatibles con ese tipo de hecho, se realizó un análisis de orina que, según la familia, arrojó resultado positivo para cocaína.
La mujer también sostuvo que su expareja le manifestó que el niño “no lo dejaba dormir” durante la noche, y planteó la hipótesis de que le habría suministrado la droga para calmarlo, además de haberlo bañado con agua fría.
El menor continúa internado y evoluciona favorablemente. “Se levantó, comió y volvió a dormir”, indicó la madre, quien esperaba que personal policial se presentara para tomarle declaración formal.
Según su relato, una vez cumplidos los trámites correspondientes y un análisis toxicológico solicitado, el niño podría recibir el alta médica. La mujer también denunció haber recibido amenazas por parte de su expareja y pidió que la Justicia avance en la investigación del caso.





