El padre Tadeo Giza, representante de la Congregación del Verbo Divino en la ciudad de Esperanza, comparte cada domingo un breve y reflexivo mensaje en EME, ofreciendo una visión espiritual desde la Iglesia Católica.
En su reciente reflexión dominical, el sacerdote polaco radicado en Las Colonias reflexiona sobre el verdadero sentido de la misión cristiana y el llamado de la Iglesia a no encerrarse en sí misma, sino a acercarse a quienes sufren, viven en la pobreza, la indiferencia o el dolor. Inspirado en palabras del Papa Francisco y en el Evangelio de la Ascensión, el mensaje pone el foco en el valor del servicio, el amor concreto y el testimonio cotidiano como formas auténticas de evangelizar.
“ “El único propósito de la Iglesia es salir de sí misma y darle al mundo la buena noticia de Jesucristo, ir a las periferias, no sólo las geográficas, sino también las existenciales, las del pecado, el dolor, la injusticia, las de la ignorancia y la indiferencia religiosa. Pero la Iglesia se ha encerrado en sí misma, se ha vuelto autorreferencial y eso la enfermó. Hay dos imágenes de la Iglesia: la que evangeliza y sale de sí misma y la Iglesia mundana que vive en sí, de sí y para sí. El próximo Papa debería ser alguien que ayude a la Iglesia a salir hacia las periferias existenciales”, comenta el padre
Y concluye, “No estamos para encerrarnos en la Iglesia, no estamos sólo para el culto, todo lo contrario, estamos para ir, como dice el Papa, a las periferias existenciales. Transmitir a Cristo no depende de la elocuencia ni del talento puramente humano, sino de la gracia de Dios y de un testimonio de vida. Las palabras enseñan, pero el ejemplo atrae. Hoy la situación social en nuestra patria es difícil, y cuando se trata de pobreza no hablamos solamente de números, sino de personas de carne y hueso. Que los demás puedan reconocer que somos cristianos, no por lo que decimos, sino por el servicio generoso y desinteresado que brindamos”.
Escucha la reflexión del Padre Tadeo:
Los Misioneros del Verbo Divino
La Congregación de los Misioneros del Verbo Divino, conocida como verbitas, fue fundada el 8 de septiembre de 1875 por Arnoldo Janssen en Steyl, Holanda, con la misión de formar y enviar misioneros Ad Gentes, respondiendo al mandato evangélico de «Vayan y anuncien y que todos se hagan mis discípulos» (Mt. 28,16).
Actualmente, la congregación cuenta con más de 6000 misioneros que operan en 80 países de los cinco continentes. En Argentina, los Verbo Divino están presentes desde 1889 y desempeñan su labor misionera en tres regiones: Este (Misiones y Chaco), Sur (Buenos Aires, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Entre Ríos y Córdoba) y Norte (Jujuy





