Después de casi tres años de búsqueda, una niña santafesina de cinco años que había desaparecido en agosto de 2023 fue localizada en la ciudad de Barinas, Venezuela. El hallazgo se produjo en el marco de una investigación por presunta sustracción, retención y ocultamiento de una menor, y ahora la Justicia argentina impulsa los trámites para lograr su restitución al país.
La menor, identificada con las iniciales M.G.S.A., fue encontrada junto a su madre gracias a un trabajo conjunto entre la Unidad Fiscal Santa Fe, INTERPOL y las autoridades venezolanas.
Su padre, Nicolás Altamirano, expresó la emoción que significó conocer la noticia, aunque reconoció que la angustia continúa mientras espera poder reencontrarse con su hija. «Después de tres años de lucha intensa, hoy tenemos la noticia de que mi hija está localizada», afirmó en EME.
«Fue triste y sigue siendo triste porque hace tres años que no veo a mi hija, no escucho su voz, no la puedo abrazar», agregó.
Una desaparición denunciada en 2023
La causa comenzó el 25 de agosto de 2023, cuando Altamirano denunció la desaparición de la niña en la ciudad de Santa Fe.
Según explicó, la menor desapareció el 23 de agosto y recién dos días después la familia materna le informó lo ocurrido.
«A mí me avisaron dos días después. Para ese momento mi hija ya estaba fuera de Argentina porque se fueron por pasos fronterizos ilegales», sostuvo.
El padre aseguró además que nunca autorizó la salida del país. «Yo nunca firmé ningún permiso. No existe ningún registro fronterizo de que mi hija haya salido legalmente con la madre», remarcó.
Cuestionamientos a la actuación de organismos provinciales
Altamirano también cuestionó el accionar de los organismos que intervinieron en los primeros momentos de la investigación y sostuvo que no fueron escuchadas las advertencias que había realizado antes de la desaparición.
«Presenté pruebas de que mi hija sufría maltratos y de que se la estaban por llevar del país, pero nadie me escuchó», señaló.
Además, criticó la actuación de la Secretaría de la Niñez y de la Justicia provincial.
«Para el fiscal que tenía la causa era un simple impedimento de contacto. Si me hubiera quedado con esa respuesta, hoy mi hija seguiría siendo un caso archivado», afirmó.
Cómo fue localizada
La investigación dio un giro cuando una persona aportó información sobre el posible paradero de la niña.
Ese dato fue canalizado a través de INTERPOL y permitió verificar el domicilio donde se encontraba en Barinas mediante un trabajo coordinado entre las oficinas de Buenos Aires y Caracas.
Posteriormente intervinieron la Fiscalía Séptima del Ministerio Público venezolano y los organismos locales de protección de la niñez, que confirmaron la presencia de la menor.
Buscan acelerar la restitución
La Justicia argentina ahora trabaja junto con Cancillería para concretar el regreso de la niña.
Mientras tanto, INTERPOL emitió una Notificación Azul respecto de la madre para establecer con precisión su situación migratoria, posibles identidades utilizadas y otros datos relevantes para la investigación.
Altamirano pidió que el proceso avance con rapidez. «Lo principal es que Cancillería actúe y no demore los trámites. Ahora que saben dónde está mi hija, que la busquen y que no esperen que vuelvan a trasladarla a otro país», reclamó.
Según indicó, la información recibida desde Venezuela señala que la menor atraviesa una situación de vulnerabilidad.
«Nos informaron que mi hija no está bien y que la familia con la que está tampoco se encuentra en buenas condiciones económicas», expresó.
«No se rindan»
En medio de la espera por el reencuentro, el padre dejó un mensaje para otras familias que atraviesan situaciones similares.
«Les digo que no se rindan, que sigan peleando. Yo saqué fuerzas de donde pude porque nunca dejé de buscarla», sostuvo.
Y concluyó con el deseo que lo mantiene en pie desde hace casi tres años: «Quiero volver a verla, abrazarla, recuperar el tiempo perdido y que todo esto quede como una pesadilla».





