Cada 1° de agosto, miles de argentinos cumplen con una tradición que atraviesa generaciones: tomar caña con ruda en ayunas para alejar las malas energías, proteger la salud y atraer la buena suerte durante el resto del año.
La costumbre, con profundas raíces en la cultura guaraní y estrechamente vinculada a la celebración de la Pachamama, continúa vigente en distintos puntos del país. En la provincia de Santa Fe, uno de sus escenarios más representativos es el histórico Almacén Verona, en Monte Vera, donde año tras año vecinos y visitantes se acercan para cumplir con el tradicional ritual.
Sin embargo, este año la celebración masiva debió ser reprogramada. A pesar de ello, el almacén permanece abierto y continúa ofreciendo gratuitamente el clásico trago a quienes quieran mantener viva la costumbre.
Una tradición que nació en el litoral
El ritual tiene su origen en las comunidades guaraníes del noreste argentino, principalmente en Corrientes y Misiones, donde agosto era considerado un mes complejo por las enfermedades, el frío y las dificultades propias del invierno.
Con el paso del tiempo, comenzó a difundirse la creencia de que beber caña macerada con hojas de ruda ayudaba a «espantar los males» y enfrentar el resto del año con protección y prosperidad.
Aunque muchas personas le atribuyen propiedades curativas, se trata de una tradición popular sin respaldo científico respecto de beneficios medicinales, ya que la bebida contiene alcohol y su valor está principalmente ligado a las creencias culturales.
El Almacén Verona, un clásico santafesino
Ubicado en Monte Vera, a pocos kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, el Almacén Verona se transformó en uno de los lugares más reconocidos para celebrar esta fecha.
Su propietario, Jesús Valetti, explicó que la preparación de la caña no se limita al 1° de agosto. «Durante todo el año voy preparando caña para el consumo que tenemos a diario. No solo damos caña el 1 de agosto, ofrecemos un traguito todos los días a los concurrentes del negocio», contó en el móvil de EME.
Sobre la receta, detalló que combina destilado de caña con miel y hojas de ruda. «Un litro de caña, un 20% de miel y después la ruda. También preparo una versión seca», explicó.
Además, señaló que utiliza indistintamente ruda macho y hembra. «Tengo una planta bastante grande de ruda y los plantines los compro, así que viene cualquier clase», mencionó.
Un almacén con casi nueve décadas de historia
El establecimiento nació como almacén de ramos generales y hoy es considerado el más antiguo de la provincia de Santa Fe que continúa funcionando sin interrupciones.
«Tiene 88 años, desde que se fundó en 1938 hasta hoy. Por suerte nunca se cerró», destacó Jesús.
Con el crecimiento del turismo rural, el lugar también se consolidó como un atractivo gastronómico.
«Las empanadas, supuestamente, son las más ricas que hay. También hacemos pizza casera, buseca, locro, lentejas, humita y fideos caseros», comentó entre risas.
Según explicó, el auge del turismo en los pueblos favoreció la llegada constante de visitantes.
«Con el paso del tiempo, y especialmente con la explosión turística de los pueblos, se convirtió en un lugar muy importante. Viene mucha gente de la ciudad de Santa Fe y de toda la zona», expresó.
La fiesta fue reprogramada
Si bien la tradicional celebración prevista para este 1° de agosto fue suspendida, desde el almacén confirmaron que el evento se realizará durante el próximo fin de semana.
«La suspendimos. Va a ser la semana que viene, sábado o domingo. De todas formas, estamos abiertos al público para que pasen a tomar la caña con ruda», contó.
De esta manera, la tradición seguirá vigente en Monte Vera, donde cada año cientos de personas renuevan un ritual que combina historia, identidad regional y una de las costumbres populares más arraigadas del litoral argentino.





