La situación alimentaria en los barrios populares de la ciudad de Santa Fe atraviesa un escenario crítico, de acuerdo con los resultados de la edición 2026 del informe de la campaña “Santa Fe Sin Hambre”, elaborado por la organización Fuerza Común.
El relevamiento fue realizado durante julio y agosto e incluyó 426 encuestas en 31 comedores y copas de leche distribuidos en 26 barrios de la capital provincial. Según el estudio, estos espacios entregan diariamente alrededor de 1.760 raciones.
Uno de los principales datos del informe señala que la mitad de las familias que concurren a estos espacios se encuentra en una situación de inseguridad alimentaria severa y pasa habitualmente un día completo sin comer.
De acuerdo con las respuestas recopiladas, esta situación alcanza al 60% de los adultos y al 40% de los menores que forman parte de los hogares relevados.
Además, la mitad de las familias consultadas manifestó que, si los comedores y espacios comunitarios dejaran de funcionar, no tendría garantizada siquiera una comida diaria.
-
Lee más: Por la crisis, aumentó casi un 10% la demanda en comedores y copas de leche escolares de Santa Fe
Aumentó la demanda de los comedores
El informe también registra un crecimiento de la cantidad de familias que recurren a la asistencia alimentaria.
Según el relevamiento, el 70% de los hogares encuestados comenzó a concurrir a estos espacios durante la actual gestión nacional. Dentro de ese grupo, el 40% se incorporó durante el último año, mientras que otro 30% comenzó a hacerlo entre uno y tres años atrás.
El escenario alimentario aparece acompañado por dificultades en el acceso al empleo. Uno de cada cuatro hogares relevados no tiene ningún integrante con trabajo, mientras que la desocupación alcanza al 42% de las personas incluidas en la muestra.
Entre quienes tienen una actividad laboral, el 70% se desempeña en condiciones de informalidad o mediante changas temporales.
La situación económica también llevó a algunas familias a recurrir a mecanismos de financiamiento para afrontar sus gastos cotidianos. El 30% aseguró que durante el último mes tuvo que comprar fiado o solicitar créditos para poder cubrir necesidades básicas.
Por otra parte, el 61% de los hogares presenta Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), indicador que contempla diferentes situaciones vinculadas con las condiciones habitacionales y el acceso a servicios esenciales.
El rol de las mujeres
Otro de los ejes del relevamiento está relacionado con la participación de las mujeres tanto en los espacios comunitarios como dentro de los hogares.
Según los datos recopilados, el 90% de las personas que sostienen el funcionamiento cotidiano de los comedores y merenderos son mujeres. Además, representan el 65% de quienes concurren a retirar las viandas.
En la mitad de los hogares encuestados, una mujer constituye el principal sostén económico. Entre las familias con menores a cargo sostenidas por mujeres, el 72% son hogares monoparentales.
El informe también relevó la distribución de las tareas de cuidado. El 75% de las mujeres consultadas manifestó asumir la totalidad o casi la totalidad de actividades como cocinar, limpiar, cuidar a los niños, realizar compras y realizar trámites.
Según el estudio, esa proporción es aproximadamente la mitad entre los varones.
El papel de los espacios comunitarios
Los resultados de “Santa Fe Sin Hambre” buscan dimensionar las condiciones sociales y alimentarias de las familias que concurren a comedores y copas de leche de distintos barrios populares de la ciudad.
Desde la organización Fuerza Común remarcaron el papel que cumplen estos espacios frente al aumento de la demanda y plantearon la necesidad de políticas públicas vinculadas con la asistencia alimentaria y el acompañamiento de las familias en situación de vulnerabilidad.
El informe también pone el foco en las personas que sostienen cotidianamente los comedores y merenderos, con especial énfasis en la participación y las tareas de cuidado asumidas por las mujeres.





