Fatih Birol asegura que se trata de “la mayor crisis energética a la que nos hemos enfrentado jamás”. Por ese motivo, la UE planteará teletrabajo obligatorio y reducir la velocidad en autopistas si se prolonga el cierre de Ormuz.
Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía (AEI), aseguró en una entrevista a AP, que esta es «la mayor crisis energética a la que nos hemos enfrentado jamás» y que las consecuencias a corto plazo –tan solo un mes y medio– pueden ser grandes en un sector económico como es el de la aviación.
Según datos de la propia AIE, la demanda de combustible para aviones promedia un consumo cercano a los ocho millones de barriles de petróleo al día. De esta cantidad, para este producto, el golfo Pérsico es el principal proveedor, con cerca de medio millón de barriles al día. Y el problema es que el estrecho de Ormuz se ha convertido en un polvorín sin una solución para el tránsito normalizado a corto plazo.
Si las reservas de combustible para aviones en Europa cayeran por debajo de los 23 días de cobertura de la demanda, se producirían desabastecimientos físicos y una destrucción de la demanda en determinados aeropuertos. Las reservas europeas no han caído por debajo de los 29 días de cobertura desde 2020.
En este sentido, la compañía española Iberia ha avisado de que cuentan con el 62% del combustible para este año cubierto y ha advertido de que el impacto de la guerra “terminará siendo más visible también en nosotros” si esta se alarga en el tiempo. Hasta ahora, admite que ya se ha reflejado en los precios de los billetes.
Sobre esta posibilidad, el CEO de Ryanair, Michael O’leary aseguró hace algunas semanas, que si continúa el cierre de Ormuz, podrían tener que verse abocados a cancelar entre el 5 y el 10% de los vuelos entre mayo y julio, los primeros meses fuertes de la temporada de verano, en los que mercados como España ven aumentar considerablemente su número de operaciones.
Ambas compañías, al igual que otras grandes aerolíneas europeas, tienen aseguradas el 80% de cobertura y además a un precio cerrado, que en el caso de la irlandesa, asciende a 67 dólares el barril. Pero igualmente saben que la situación podría ser usada por los proveedores para alegar causa de fuerza mayor y poder incumplir así los contratos sin que las aerolíneas tengan mucho margen de maniobra.
Por el momento, el director de la Agencia asegura que el bloqueo del estrecho de Ormuz “va a tener importantes implicaciones para la economía mundial. Y cuanto más se prolongue, peor será para el crecimiento económico y la inflación en todo el mundo”.
La Unión Europea ya asume que, incluso aunque la situación se estabilizara y el estrecho retomase su actividad previa a la guerra, el queroseno para la aviación podría continuar con una situación tensionada hasta finales del verano.
Sobre el impacto en los precios, Birol adelanta que una prolongación de la crisis se traducirá en “precios más altos de la gasolina, precios más altos del gas, precios elevados de la electricidad”.
En España, este efecto lleva semanas notándose en los precios del combustible o los alimentos. El combustible repuntó casi un 4% en la última semana de abril 2026, con una subida de hasta 30 centavos de Euro por litro en menos de un mes.





