La Sociedad Rural de Vera pidió a las autoridades provinciales que se declare de manera urgente el estado de emergencia y/o desastre hídrico y agropecuario en el departamento, luego de las intensas lluvias que en algunos sectores superaron los 300 milímetros y dejaron un escenario crítico en amplias zonas rurales.
El planteo fue elevado formalmente a través de Carsfe y, según expresó la entidad presidida por Carlos Chamorro, la magnitud de los daños supera cualquier capacidad de respuesta local. En ese marco, reclamaron la activación inmediata de herramientas de asistencia previstas para este tipo de contingencias.
Entre los pedidos presentados figuran medidas financieras e impositivas para los productores afectados, líneas de crédito especiales, fondos extraordinarios para la reparación de la red vial y acciones que permitan restablecer el servicio eléctrico en las áreas rurales.
Desde la entidad rural remarcaron que el fenómeno meteorológico tuvo una magnitud inusual. En menos de una semana, se registraron precipitaciones muy por encima de los promedios históricos, con picos de 230 milímetros en Fortín Olmos y 210 en Santa Lucía, mientras que en otros puntos del departamento los acumulados superaron los 300 milímetros en pocos días.
Esta gran masa de agua provocó una saturación total de los suelos, impidiendo la infiltración y generando anegamientos generalizados. A eso se suma la particular geografía del norte santafesino, donde el relieve plano y la escasa pendiente dificultan el escurrimiento, favoreciendo el estancamiento del agua y el desborde de bajos naturales.
La situación impacta de lleno en la actividad ganadera, principal motor productivo de la región. Según advirtieron, la intransitabilidad de los caminos rurales complica el acceso a los campos, impide el traslado de hacienda y dificulta el ingreso de alimentos, insumos y asistencia básica.
Además, el deterioro de caminos secundarios y terciarios generó aislamiento en distintos parajes y un fuerte trastorno en la vida cotidiana de las comunidades rurales, con problemas que alcanzan tanto a la producción como a la movilidad y los servicios esenciales.
Frente a este panorama, la Sociedad Rural insistió en la necesidad de una respuesta urgente y coordinada para mitigar el impacto del temporal y asistir a los sectores más perjudicados.





