La construcción del nuevo puente que unirá Santa Fe y Santo Tomé mantiene un ritmo constante de ejecución. El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, confirmó que los equipos trabajan de manera simultánea en cuatro sectores: la conexión con la Avenida 7 de Marzo, el acceso por J.J. Paso en la capital provincial, el tablero del puente central y la intervención urbana sobre la calle Mitre en Santo Tomé.
En paralelo, se mantiene una producción activa de vigas de hormigón pretensado en el obrador, piezas de 45 toneladas que formarán parte de la estructura del viaducto.
-
Lee más: Avanza el nuevo puente Santa Fe–Santo Tomé: demolieron una casa emblemática junto al río Salado
La máquina que llegó desde Asia
Una de las principales novedades tecnológicas del proyecto es la incorporación de una máquina lanzadora de vigas traída desde Asia. El equipamiento llegó al país tras ser embarcado por el Océano Pacífico hasta Chile y representa un salto significativo en la metodología de construcción.
El propio Enrico la calificó como una maquinaria «monstruosa» y destacó su funcionamiento: la máquina levanta cada viga y la desplaza directamente sobre el eje del puente, realizando el montaje desde la parte superior de la estructura. Aunque el proceso es más pausado que otros métodos, resulta fundamental para avanzar en zonas donde el terreno presenta acumulación de agua o donde el tránsito de camiones pesados no es viable.
Una obra estratégica para la región
La llegada de esta maquinaria marca el inicio de una fase clave para el ensamblaje de la superestructura. Las autoridades provinciales destacan que la fabricación continua de insumos en el obrador garantiza que el frente de montaje no sufra interrupciones logísticas.
El objetivo del Gobierno de Santa Fe es lograr una vinculación integral que mejore el flujo vehicular en el área metropolitana.





