La tensión crece entre los trabajadores del Correo Argentino en Santa Fe, donde la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) ratificó el estado de alerta, la asamblea permanente y las medidas de movilización en rechazo a la situación salarial y a la reducción de personal.
El reclamo está centrado en la pérdida del poder adquisitivo de los sueldos, el estancamiento de las negociaciones paritarias y la denuncia de despidos que, según el gremio, ya afectan a cientos de empleados en la provincia y a miles en todo el país.
En diálogo con EME, el secretario general del gremio, Néstor Belotti, advirtió que el conflicto se profundizó tras dos años de deterioro salarial. “Venimos soportando pérdidas de poder adquisitivo desde hace dos años. Bajaron las paritarias y no tuvimos más aumentos, con incrementos compulsivos que el Gobierno impone de manera arbitraria a entidades públicas”, sostuvo.
Belotti también cuestionó la situación particular del Correo Argentino, al señalar que la empresa es considerada esencial para determinadas funciones, pero no recibe el mismo reconocimiento a la hora de discutir salarios. “El Correo Argentino es una entidad pública para algunas cosas, pero para otras somos esenciales. Estamos en las elecciones, en las asambleas, pero no somos considerados así cuando necesitamos urgente un aumento salarial de acuerdo a la canasta básica”, expresó.
En ese marco, remarcó que los ingresos actuales quedaron muy por debajo del costo de vida. “Hoy en día un distribuidor con diez años de servicio está cobrando 700 mil pesos”, afirmó.
Frente a ese escenario, el dirigente sindical sostuvo que el sector decidió profundizar las medidas de protesta. “Llegó el momento de decir basta, y estamos en estado de alerta, con movilización en los sectores de trabajo y asamblea permanente”, remarcó.
En paralelo, Belotti explicó que el conflicto también está ligado a una política de ajuste que, según denunció, comenzó a profundizarse desde mayo de 2024. “Esto comienza en mayo de 2024, con la política de ajuste impulsada con este directorio. Es un conjunto de egresos con retiros voluntarios, despidos y jubilaciones”, señaló.
Según detalló, la reducción de personal alcanzó a unos 7.000 trabajadores en todo el país y a alrededor de 290 en Santa Fe. En ese sentido, cuestionó que la empresa exhiba números superavitarios mientras se achica la planta laboral. “Desde la empresa se jactan de tener superávit. Pero cuando tenés una reducción de personal, no es muy difícil hacer rentable a la empresa. El valor de esa reducción lo sufre el trabajador”, concluyó.





