El referente del Movimiento Los Sin Techos, José Luis Ambrosino, expresó su angustia por el crecimiento de la indigencia en el Gran Santa Fe. Además, en el último tiempo les preocupa la crítica situación habitacional que afecta a cientos de familias asentadas en zonas inundables.
Según indicó, si bien los datos del INDEC reflejan una baja general de la pobreza, “el más pobre de los pobres” aumentó del 6% al 9%. “Nuestra prioridad es atender al que no le alcanza para comer”, afirmó.
En paralelo, Ambrosino detalló que unas 55 familias sufrieron inundaciones recientes debido a las lluvias, evidenciando las dificultades estructurales en barrios asentados en terrenos no aptos. En ese contexto, confirmó la existencia de un acuerdo con el gobierno de la provincia de Santa Fe para avanzar en soluciones habitacionales.
El plan contempla la erradicación de 600 ranchos durante la actual gestión, de los cuales ya se concretaron 243. Sin embargo, el dirigente advirtió que la problemática es mayor: existen más de 1.100 viviendas precarias, y al menos 650 están ubicadas en zonas inundables que requieren relocalización o trabajos de alteo.
“Hace falta un trabajo conjunto entre provincia, municipio y organismos financieros”, explicó. En ese sentido, señaló que se avanza en un acuerdo que permita garantizar terrenos adecuados para la construcción de viviendas destinadas a los sectores más marginados.
Entre las zonas más afectadas mencionó barrios del cordón oeste de la ciudad de Santa Fe, como Barranquita, Villa Oculta y San Pantaleón, donde se concentran gran parte de los asentamientos en riesgo hídrico.
Además, adelantó que en los próximos días se firmará un convenio específico para obras de alteo en Barranquita, mientras que el resto de los proyectos requerirá planificación técnica y financiamiento.





