El Senado de Santa Fe aprobó de manera definitiva el proyecto que establece la incorporación obligatoria de la Marcha “San Lorenzo” en los actos oficiales que se realicen en todo el territorio provincial.
La iniciativa, impulsada por la diputada Sofía Galnares, busca reconocer el origen santafesino de una de las piezas patrióticas más emblemáticas del país y reforzar su valor histórico, cultural y educativo en el marco de las ceremonias institucionales.
El proyecto contó con el acompañamiento del intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, y aportes de especialistas en historia, música y cultura, entre ellos la profesora Alejandra García, el Dr. Roberto Landaburu, el director de la Banda Municipal Ezequiel Fernández, Patricia Quiroga y la secretaria de Territorialidad y Desarrollo Cultural, Miriam Carabajal.
La nueva ley establece que la Marcha “San Lorenzo” deberá interpretarse en actos oficiales junto al Himno Nacional Argentino durante fechas patrias y celebraciones públicas, consolidando así su reconocimiento como símbolo identitario de Santa Fe.
Tras la aprobación, Galnares destacó la importancia de la medida: “Dimos un paso muy importante para que la Marcha ‘San Lorenzo’, que nació en nuestra provincia, ocupe el lugar que merece en todos los actos oficiales. Es un reconocimiento a nuestra historia y a nuestra identidad santafesina”.
La legisladora agregó que la obra “conmemora el combate de San Lorenzo, la única batalla que libró San Martín en suelo argentino” y subrayó su valor como herramienta de memoria colectiva.
Finalmente, sostuvo que la norma busca homogeneizar su presencia en todo el territorio provincial y convertirla también en un recurso pedagógico: “Queremos que no solo ordene un protocolo, sino que sirva para enseñar nuestra historia y transmitir valores a las nuevas generaciones”.
Parte histórica
La Marcha “San Lorenzo” fue compuesta en 1901 por Cayetano Alberto Silva en la ciudad de Venado Tuerto y posteriormente oficializada por el Ejército Argentino en 1902, consolidándose como una de las piezas más representativas del repertorio patriótico nacional.
Años más tarde, el músico Carlos Benielli incorporó la letra que acompañó la obra, fortaleciendo su identidad como símbolo militar e histórico. Con el tiempo, la composición trascendió las fronteras del país y se convirtió en una de las marchas más reconocidas a nivel internacional.
Su interpretación estuvo presente en distintos hechos de relevancia mundial, como la coronación del rey Jorge V en 1911 y la visita del príncipe de Gales a Buenos Aires en 1925. También fue ejecutada en el cumpleaños de la reina Isabel II en 1962 y tuvo presencia en episodios históricos del siglo XX, lo que contribuyó a su difusión global.
En la Argentina, fue declarada marcha presidencial en 1946 y mantiene hasta hoy un fuerte vínculo con la identidad nacional, además de múltiples reinterpretaciones en el ámbito cultural y artístico.






