La construcción de la nueva cárcel de Recreo avanza a paso firme y ya alcanza un 95 % de ejecución, según informaron autoridades del Gobierno de Santa Fe durante una recorrida realizada este miércoles junto a funcionarios de la República de Chile en la Unidad Penitenciaria Nº 9, ubicada en el departamento La Capital.
La secretaria de Asuntos Penales de la provincia, Lucía Masneri, confirmó que el complejo penitenciario podría comenzar a utilizarse dentro de aproximadamente tres meses y destacó que la obra permitirá aliviar la sobrepoblación tanto en comisarías como en unidades penitenciarias de Santa Fe y Rosario.
La nueva infraestructura tendrá capacidad para alojar a 891 internos, distribuidos en distintos pabellones destinados a hombres y mujeres. El proyecto contempla módulos con elevados estándares de seguridad edilicia y tecnología aplicada al control penitenciario.
Masneri explicó que la provincia enfrenta un crecimiento sostenido de la población carcelaria y señaló que actualmente ingresan alrededor de tres nuevos presos por día al sistema penitenciario santafesino. En ese contexto, remarcó que el gobierno provincial lleva adelante un ambicioso plan de expansión penitenciaria que incluye cinco nuevas cárceles y dos ampliaciones.
“Estamos pensando toda la obra pública penitenciaria no solo para resolver la sobrepoblación actual, sino también proyectando el crecimiento de los próximos años”, sostuvo la funcionaria.
La ampliación de la Unidad Penitenciaria Nº 9 contempla la construcción de dos módulos para internos varones con capacidad para 320 personas cada uno y un pabellón destinado a mujeres para 240 plazas. Además, se incorporan un nuevo edificio de control y un renovado cerco perimetral para reforzar las condiciones de seguridad.
Interés internacional por el modelo santafesino
Durante la recorrida, funcionarios chilenos destacaron especialmente la rapidez de ejecución de la obra y el método constructivo utilizado por la provincia de Santa Fe.
La representante del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Chile, Loreto González, aseguró que el gobierno del presidente José Antonio Kast analiza experiencias internacionales para enfrentar la sobrepoblación carcelaria y consideró que el modelo santafesino representa una referencia importante.
“Nos llamó mucho la atención el plazo de construcción. En Chile una cárcel puede demorar entre cuatro y siete años”, señaló la funcionaria, quien destacó que buscarán adaptar algunas de las soluciones observadas a la normativa penitenciaria chilena.
La delegación trasandina también visitó la cárcel de máxima seguridad “El Infierno”, que se construye en Piñero para alojar presos de alto perfil vinculados al narcotráfico y organizaciones criminales.






