El arqueólogo Gabriel Cocco, jefe de Investigación y Gestión de Colecciones del Museo Etnográfico de Santa Fe, recordó que las primeras evidencias del Fuerte Sancti Spíritus fueron halladas a finales de 2006. Según explicó, los trabajos permitieron identificar la estructura de tapia del fuerte, rodeada por un foso defensivo.
El hallazgo confirmó además que el asentamiento europeo fue construido sobre un antiguo poblado indígena que había estado ocupado entre 50 y 100 años antes de la llegada de Sebastián Gaboto. “Descubrimos que el fuerte era una construcción relativamente pequeña y precaria, realizada con materiales disponibles en la zona”, señaló Cocco.
Las excavaciones también permitieron corregir antiguas interpretaciones sobre el aspecto del fuerte. Durante la década de 1990 se había realizado una recreación circular con postes de madera, pero las evidencias arqueológicas demostraron que la construcción era rectangular y estaba hecha de tapia.
Entre los materiales recuperados se encontraron fragmentos de mayólicas, artefactos indígenas y cuentas de vidrio venecianas utilizadas como elementos de intercambio con las comunidades originarias. Estos objetos aportan información valiosa sobre la vida cotidiana y las relaciones establecidas entre europeos e indígenas durante los primeros años de ocupación.
A pesar de los avances logrados, los arqueólogos sostienen que todavía quedan numerosos interrogantes por resolver. “Todavía hay sectores para seguir excavando e investigando. Seguramente aparecerán nuevas evidencias que nos permitan conocer mejor cómo fue la vida cotidiana”, afirmó el especialista.
Escuchá la nota completa:





