La preocupación por el estado de las defensas y el riesgo de inundaciones volvió a instalarse en el área metropolitana de Santa Fe. Ante los pronósticos que anticipan un posible fenómeno de El Niño de fuerte intensidad, vecinos de Rincón Norte y Arroyo Leyes retomaron los reclamos para que se reactive la construcción de la denominada Defensa Oeste, una obra considerada fundamental para proteger a miles de habitantes de la región.
Agustín Botterón, referente de la organización Vecinos por la Defensa Oeste, explicó que el grupo viene realizando gestiones desde 2016 para impulsar una infraestructura proyectada originalmente en la década de 1990 y que, pese a distintos avances administrativos, todavía no logró concretarse.
Una obra pendiente desde hace décadas
Según detalló, el proyecto contempla la construcción de un sistema integral de protección hídrica compuesto por un terraplén de aproximadamente nueve kilómetros, reservorios, estaciones de bombeo, sistemas de drenaje y una serie de medidas complementarias destinadas a ordenar la ocupación del territorio y reducir los riesgos ante futuras crecidas.

Botterón recordó que durante los últimos años la iniciativa atravesó distintas etapas técnicas y licitatorias, pero nunca llegó a adjudicarse de manera definitiva. Actualmente, el expediente permanece sin avances concretos y los vecinos aseguran que no cuentan con información oficial sobre los próximos pasos.
El crecimiento urbano y una vulnerabilidad creciente
Uno de los aspectos que más preocupa a los habitantes de la zona es el fuerte crecimiento poblacional registrado en los últimos años. Muchos de los nuevos barrios y viviendas se desarrollaron en sectores que continúan fuera del sistema de defensa existente, incrementando la cantidad de personas potencialmente afectadas ante un evento hídrico de magnitud.
Desde la organización sostienen que gran parte de la ocupación del territorio se realizó con autorizaciones y permisos correspondientes, lo que llevó a miles de familias a establecerse en áreas que hoy siguen expuestas a inundaciones.
«La situación es más compleja que hace diez años porque hay muchas más personas viviendo en estos sectores», señalaron.
El antecedente de 2016 y la amenaza de un nuevo Niño
Los vecinos aseguran que las advertencias actuales generan una preocupación adicional porque ya existe un antecedente reciente. El fenómeno de El Niño de 2016 provocó anegamientos y evacuaciones en distintos puntos de la región, dejando una experiencia que aún permanece fresca entre quienes habitan la zona.

Según explicó Botterón, los informes de organismos meteorológicos nacionales e internacionales indican que existe la posibilidad de un evento climático de características similares o incluso superiores, por lo que consideran imprescindible comenzar a trabajar de manera preventiva.
Reclaman medidas urgentes y diálogo con las autoridades
Más allá de la obra estructural, que reconocen difícil de concretar en el corto plazo, los vecinos solicitaron la implementación inmediata de acciones preventivas.
Entre los principales pedidos figuran la actualización de los planes de contingencia, el relevamiento de las familias más expuestas, el mantenimiento de canales y sistemas de drenaje, la adquisición de equipamiento para emergencias y la declaración preventiva de una emergencia hídrica que permita anticipar recursos antes de una eventual crecida.
Además, manifestaron preocupación por la falta de respuestas institucionales. Según indicaron, recientemente presentaron una nota dirigida al gobernador de Santa Fe para solicitar una reunión y exponer la situación, aunque hasta el momento no recibieron una convocatoria formal.
«Estamos viendo venir el problema»
Desde la organización remarcan que el principal objetivo es evitar que se repitan situaciones ya conocidas por los habitantes de la región.

«Sabemos cuáles son los sectores más vulnerables porque ya vimos lo que ocurrió en otras crecidas. Lo que buscamos es que las medidas lleguen antes de la emergencia y no después», señalaron.
Mientras continúan esperando respuestas, los vecinos insisten en que la Defensa Oeste sigue siendo una obra estratégica para el futuro de Rincón Norte, Arroyo Leyes y una amplia zona del corredor costero, donde miles de familias observan con preocupación los pronósticos climáticos para los próximos meses.





