La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó modificaciones al proyecto de ley que busca regular la actividad de cuidacoches, trapitos y limpiavidrios. Entre las voces críticas estuvo la diputada provincial Natalia Armas Belavi, quien votó en contra y aseguró que la propuesta no ofrece soluciones de fondo a una problemática compleja.
“El tema tampoco va a estar definido cuando se termine de convertir en ley”, afirmó la legisladora. Además, consideró que la iniciativa se limita a aplicar sanciones sin abordar las causas sociales que llevan a muchas personas a desempeñar estas tareas.
Según explicó, uno de los principales cuestionamientos es que el proyecto no contempla qué ocurrirá con quienes actualmente obtienen ingresos a través de esta actividad. “Pareciera mano dura: penalizar a cualquiera que esté ejerciendo esta tarea. Inclusive se modificó un artículo para que una persona reincidente pueda terminar detenida, como si fuese un criminal”, sostuvo.
En ese sentido, planteó la necesidad de reforzar la presencia policial en los lugares donde efectivamente existan situaciones de violencia o extorsión, avanzar en políticas de asistencia para personas con consumos problemáticos y desarrollar programas destinados a quienes se encuentran en situación de calle.
“Si el problema son las personas en situación de calle, tenemos que acompañarlas para que salgan de esa situación mediante capacitación y formación en oficios”, indicó. Además, recordó que existen proyectos legislativos vinculados a estas temáticas que aún no lograron avanzar definitivamente en la Legislatura.





