Vecinos de barrio Roma volvieron a reclamar una solución urgente por los reiterados desbordes cloacales que afectan el sector de Hipólito Irigoyen y Juan Díaz de Solís, al oeste de la ciudad de Santa Fe.
Según denunciaron en diálogo con el móvil de EME, el problema se mantiene desde hace años y en los últimos días volvió a agravarse, provocando la acumulación de líquidos servidos sobre la calzada, olores nauseabundos y complicaciones para la circulación.
Los frentistas señalaron que la situación no es nueva. Jorge, uno de los vecinos del sector, aseguró que el inconveniente lleva más de una década sin una respuesta definitiva.
“Esto tiene más de 15 años. Lo solucionan de manera provisoria y después de una lluvia importante vuelve a aparecer el problema. Está todo hundido, todo rajado. Es insoportable”, expresó.
Durante una recorrida realizada por el móvil de EME, los vecinos mostraron sectores donde el pavimento presenta grietas, hundimientos y filtraciones permanentes. Incluso señalaron que algunos baches fueron rellenados con escombros por los propios habitantes de la zona para evitar accidentes.
Además, explicaron que el desborde podría estar vinculado a una obstrucción o rotura en la red cloacal. Según una de las hipótesis planteadas por los propios residentes, una estación de bombeo instalada años atrás genera presión sobre una cañería que no logra evacuar correctamente el caudal, provocando que los líquidos terminen emergiendo sobre la calle.
“Cuando se activa la bomba, en algún punto esto rebalsa y sale todo a la superficie. No soy técnico, pero es lo que vemos que pasa cada vez”, relató otro vecino.
Comercios afectados y preocupación sanitaria
La problemática también impacta directamente en la actividad comercial del barrio. Los comerciantes aseguran que los malos olores espantan clientes y generan desconfianza, especialmente en negocios vinculados a la venta de alimentos.
“No se puede abrir el local. La gente no sabe si el olor viene de la calle o de los productos. Es una situación muy complicada para todos”, manifestaron.
Los vecinos remarcaron además el riesgo sanitario que implica convivir diariamente con aguas servidas circulando por la vía pública, especialmente en una zona con importante tránsito peatonal y vehicular.
Un reclamo que se repite
Los habitantes de barrio Roma recordaron que ya realizaron numerosos reclamos a lo largo de los años y sostienen que las intervenciones realizadas hasta ahora solo resolvieron parcialmente el problema.
Mientras esperan una respuesta definitiva, insisten en que la situación requiere una obra de fondo que permita eliminar los desbordes y evitar que el problema vuelva a repetirse cada vez que aumentan las precipitaciones o se incrementa el caudal de la red.
La zona afectada se encuentra en inmediaciones de Hipólito Irigoyen y Juan Díaz de Solís, desde donde los líquidos servidos avanzan por varias cuadras siguiendo la pendiente natural de las calles. Los vecinos esperan que las autoridades intervengan cuanto antes para poner fin a una problemática que, aseguran, afecta su calidad de vida desde hace más de 15 años.







