El aumento de la expectativa de vida transformó la manera de pensar el envejecimiento. Para el médico especialista en adultos mayores Diego Bernardini, creador del concepto de «nueva longevidad», el gran desafío del siglo XXI ya no pasa por vivir más años, sino por llegar a esa etapa con independencia, bienestar y una buena calidad de vida.
En diálogo con EME, el especialista explicó que la longevidad dejó de asociarse únicamente con enfermedad, dependencia o pérdida de capacidades y propuso un nuevo enfoque centrado en la funcionalidad de las personas.
«La nueva longevidad no es vivir más, sino vivir mejor», resumió.
Bernardini señaló que el objetivo debe ser conservar la autonomía durante la mayor cantidad de tiempo posible. En ese sentido, explicó que la funcionalidad implica poder realizar por cuenta propia actividades cotidianas como levantarse, caminar, asearse, vestirse o alimentarse.
«Cuando una persona pierde esa autonomía y necesita asistencia permanente, su bienestar cae de manera muy importante», afirmó.
La prevención empieza mucho antes de la vejez
El especialista remarcó que prepararse para una vejez saludable no comienza al momento de jubilarse, sino varias décadas antes.
Según explicó, enfermedades frecuentes en adultos mayores, como los problemas cardiovasculares, suelen gestarse muchos años antes, por lo que adoptar hábitos saludables desde los 40 o 50 años resulta clave para atravesar mejor la segunda mitad de la vida.
Además, recordó que actualmente en Argentina viven más de 10.000 personas centenarias y que esa cifra continúa creciendo, un fenómeno que atribuyó tanto a factores genéticos como a mejores condiciones de salud a lo largo de la vida.
Mantener el cuerpo en movimiento y cuidar los vínculos
Bernardini sostuvo que la actividad física constituye uno de los pilares para conservar la independencia durante el envejecimiento. Sin embargo, aclaró que el bienestar no depende únicamente del estado físico.
También puso el foco en los vínculos sociales, al advertir que muchas personas mayores reducen progresivamente su círculo de amistades debido a la jubilación, la viudez o cambios familiares.
Para el médico, mantener esos lazos requiere un esfuerzo consciente.
«El ecosistema social y emocional hay que cuidarlo como una plantita», graficó.
«No hay que romantizar la vejez»
El especialista también cuestionó la imagen idealizada que muchas veces muestran las redes sociales sobre el envejecimiento.
Advirtió que no todas las personas mayores pueden correr maratones, viajar constantemente o realizar actividades extremas, y consideró que esa visión termina ocultando problemas reales como la soledad, las dificultades económicas o las enfermedades.
«No hay que romantizar un momento de la vida que puede ser complejo», sostuvo.
Combatir el «viejismo»
Otro de los conceptos abordados fue el «viejismo», la discriminación por edad.
Bernardini señaló que, pese a los avances en materia de inclusión, todavía persisten prejuicios hacia las personas mayores que muchas veces derivan en situaciones de maltrato o exclusión.
En ese sentido, consideró que erradicar esas conductas representa uno de los desafíos sociales más importantes vinculados al envejecimiento.
Finalmente, insistió en que la longevidad no es un tema exclusivo de quienes hoy son adultos mayores.
«La longevidad nos atraviesa a todos. Se construye durante toda la vida», concluyó.






