Vecinos de barrio Transporte expresaron su preocupación por una seguidilla de robos que, según denuncian, se repite principalmente durante la noche y la madrugada, cuando las familias se encuentran descansando.
Desde el móvil de EME, residentes del sector relataron distintos episodios de inseguridad y reclamaron respuestas ante una situación que aseguran se agravó en los últimos meses.
Silvia y Elvio, vecinos del barrio, contaron que fueron víctimas de múltiples ingresos a sus viviendas. En el caso de Elvio, denunció haber sufrido seis robos en un período de apenas 15 días.
«Nos entraron como tres o cuatro veces, todos los días a la noche siempre, y días de lluvia más que nada», relató Silvia, quien detalló que entre los objetos sustraídos se llevaron bicicletas e incluso unos pájaros que pertenecían a su marido.
Además, contó que en una oportunidad lograron evitar un robo cuando su hijo descubrió a un delincuente dentro del predio. «Tenía una máquina de cortar césped y justo mi hijo lo vio. Gracias a Dios no se la llevaron porque dispararon», señaló.
Según explicó, los delincuentes ingresan saltando los portones y tapiales de las viviendas. «Era increíble cómo saltaban un portón que es alto, como ellos querían», sostuvo.
Por su parte, Elvio aseguró que tuvo que modificar la seguridad de su casa para intentar evitar nuevos ataques. «Tuve que poner vidrio en las paredes, con las botellas cortadas para arriba», explicó, y agregó que incorporó perros de gran tamaño para proteger la vivienda.
«Desde que puse los perros no ingresaron más, pero a todos los vecinos les siguen entrando», afirmó.
El vecino también cuestionó la falta de respuestas y la sensación de impunidad. «No le podíamos hacer más que eso, ni llamar a la policía porque no le hacen nada», expresó, aunque remarcó la importancia de realizar las denuncias para dejar registro de los hechos.
Los vecinos coinciden en que la modalidad se repite: los ingresos ocurren durante la madrugada, principalmente entre las 2:30 y las 6 de la mañana, aprovechando la oscuridad. «Ingresan por los techos, roban a punta de pistola y con arma blanca», relató otro residente.
Además, comerciantes y habitantes del barrio señalaron que los robos afectan a varias viviendas de una misma zona. Uno de ellos aseguró haber sido víctima de seis episodios en un año y medio y detalló que debió realizar importantes inversiones en seguridad.
«Tuve que levantar tapiales, poner tejido cortante arriba y reforzar toda la casa», contó. Entre los elementos robados mencionó herramientas, bicicletas, cañas de pescar y otros objetos de uso cotidiano.
El vecino afirmó que en los últimos dos meses al menos cinco viviendas de la misma manzana fueron blanco de delincuentes. «Ya no se puede más», manifestó, y pidió mayor patrullaje durante las horas en las que suelen ocurrir los ingresos.
En paralelo, comenzó a circular entre vecinos un panfleto con la imagen de un presunto sospechoso, donde se acusa a una persona de estar vinculada con los robos. El mensaje incluye amenazas contra el supuesto delincuente, una situación que también refleja el clima de enojo e impotencia que atraviesan los habitantes del barrio.
Desde el sector vecinal reclaman una presencia policial más efectiva y controles en horarios críticos. «La policía pasa, pero no llegan a detenerlos», señalaron, mientras insisten en que la inseguridad se convirtió en una preocupación cotidiana para quienes viven en barrio Transporte.





