Los senadores nacionales pasarán a percibir desde marzo una dieta superior a los 11 millones de pesos brutos, como consecuencia del aumento salarial acordado entre las autoridades del Congreso y los gremios del Poder Legislativo.
Según el acuerdo paritario alcanzado esta semana, los trabajadores legislativos recibirán un incremento salarial acumulado del 12,5% que se aplicará de manera progresiva entre diciembre y mayo. Debido a que las dietas de los senadores están vinculadas a esa actualización, sus ingresos también se verán incrementados.
De esta manera, quienes hasta noviembre percibían alrededor de 10,2 millones de pesos brutos pasarán a cobrar cerca de 11 millones en marzo y aproximadamente 11,5 millones a partir de mayo.
El vínculo entre las dietas y las paritarias legislativas fue restablecido en abril de 2024, cuando los senadores decidieron volver a acoplar sus ingresos a los aumentos salariales del personal del Congreso. Esa decisión dejó sin efecto una resolución previa impulsada por la vicepresidenta Victoria Villarruel y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, que había suspendido ese mecanismo.
La medida se aprobó a mano alzada durante una sesión y generó controversia dentro del propio Senado, ya que algunos legisladores manifestaron su desacuerdo con el sistema impulsado por la mayoría.
En contraste, en la Cámara de Diputados los aumentos de las dietas no están atados automáticamente a las paritarias legislativas. En ese caso, los incrementos son definidos por la presidencia del cuerpo, lo que hace que actualmente los ingresos de los diputados se ubiquen en torno a los 6 millones de pesos brutos.
El esquema salarial del Congreso se basa en un sistema de módulos. En el caso de los senadores, la dieta está compuesta por 2.500 módulos, a los que se suman 1.000 módulos en concepto de gastos de representación y 500 módulos adicionales por desarraigo.





