Tras la derrota de Colón por 3-1 ante San Telmo en la Isla Maciel, el entrenador Ezequiel Medrán realizó una fuerte autocrítica y asumió la responsabilidad por el rendimiento del equipo, que dejó el invicto en el campeonato.
“Fue un mal partido”, resumió el técnico rojinegro, quien señaló que los errores defensivos resultaron determinantes en el resultado. “Cometimos equivocaciones puntuales que nos costaron muy caro. Veníamos siendo confiables en defensa, pero hoy fallamos como nunca”, sostuvo.
Más allá de las fallas individuales, Medrán también apuntó a una cuestión colectiva: la falta de intensidad y de competitividad. “Nos costó meternos en partido y sostener el ritmo. No tuvimos la agresividad necesaria para disputar y generar juego, sobre todo en los últimos metros”, explicó.
El DT consideró que el descuento que puso el partido 2-1 pudo haber sido un punto de quiebre. Sin embargo, el equipo no logró capitalizar ese momento. “Tuvimos la chance del empate, pero no fuimos eficaces. Después quedamos expuestos y lo pagamos”, analizó.
Además, reconoció que el rendimiento como visitante es una deuda pendiente. “Queremos ser competitivos en todas las canchas, pero hoy quedó claro que nos cuesta sostener lo que hacemos de local”, admitió.
En cuanto al funcionamiento ofensivo, Medrán indicó que el equipo careció de alternativas cuando el rival neutralizó las bandas. “Nos cerraron por afuera y no encontramos juego interno. Nos faltó claridad y variantes”, afirmó.
Pese al golpe, el entrenador dejó un mensaje hacia el plantel: “Sabemos que podemos dar más. Si no estamos al máximo, el torneo te lo hace pagar. Esto tiene que servir para corregir y crecer”.
Colón deberá dar vuelta la página rápidamente y enfocarse en su próximo compromiso ante Patronato, con la necesidad de recuperar su nivel y no perder terreno en la Primera Nacional.





